Los dos hechos históricos en el deporte que captaron las miradas de todo el mundo
El vóley es un deporte tan apasionante como inesperado y lo que ocurrió esta semana en el duelo entre Alemania e Italia demostró verdaderamente lo que es un partido parejo. Por la FIPAV Cup Men Elite, ambos selectivos europeos se enfrentaron y rompieron un récord imposible para este deporte.
El primer set del partido fue sumamente parejo con dos equipos que saben jugar muy bien al vóleibol, pero nadie imaginaba que esa paridad se iba a extender por más de una hora. Cada set (a excepción del quinto) se termina cuando uno de los equipos llega a 25 puntos con diferencia de dos con el rival, pero esa última condición no se dio hasta que el marcador llegó a 66-64 a favor de Alemania desatando la locura de los apasionados de este deporte.
En total jugaron una hora y 29 minutos solamente uno de los cinco sets que se terminarían con victoria italiana por 3-2. Tobias Brand fue el hombre que terminó anotando el punto definitivo que pondría fin a uno de los eventos más épicos del último tiempo en esta actividad.
Sin embargo, más allá de este increíble suceso que terminó en festejo teutón, la victoria final terminó siendo de Italia que se impuso por 15-12 en el tie break. En total, teniendo en cuenta del primer saque al último punto, el partido duró unas cuatro horas.
Lamentablemente para nosotros, Argentina ya no posee este récord que ostentaba hasta el miércoles pasado. Aquella hazaña albiceleste ocurrió en la VNL de junio cuando fue triunfo por 50-48 en un set de una hora y dos minutos. Sin embargo, para todos los apasionados del deporte, este fue un día que no olvidarán pronto.
Tadej Pogacar impone un ritmo inhumano en la montaña
El esloveno Tadej Pogacar voló en la subida a la Collada de Beixalis, completando el tramo en 17 minutos y 41 segundos. Su esfuerzo fue tan superior que dejó a sus rivales a más de un minuto y medio de distancia.
En el Col d’Ordino, la diferencia se mantuvo y el grupo perseguidor apenas pudo sostener un ritmo parecido. La actuación de Pogacar fue tan dominante que volvió a mostrar por qué es considerado uno de los ciclistas más fuertes del mundo y desató una ola de teorías sobre su rendimiento.


