La receta fácil de pollo al horno con papas para que salga jugoso sin complicarse
Para 4 porciones, se necesita 1 pollo trozado o 4 muslos con pata, 4 papas medianas, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 3 cucharadas de aceite, jugo de medio limón, sal, pimienta, pimentón, orégano y medio vaso de caldo o agua caliente. También se puede sumar mostaza, romero o un chorrito de vino blanco si se busca más sabor.
El primer paso es secar el pollo con papel de cocina y condimentarlo con sal, pimienta, pimentón, ajo picado, limón y aceite. Si hay tiempo, conviene dejarlo reposar al menos 20 minutos para que tome más gusto. Mientras tanto, se pelan las papas y se cortan en gajos medianos para que se cocinen al mismo ritmo.
En una fuente para horno, se coloca una base de cebolla, las papas alrededor y el pollo por encima, con la piel hacia arriba. Se agrega el caldo o agua caliente en el fondo, sin bañar la piel, para que haya humedad durante la cocción. Luego se lleva a horno precalentado a 200 grados.
La cocción suele llevar entre 45 y 60 minutos, según el tamaño de las piezas. A mitad de cocción, se pueden mover las papas y rociar el pollo con el jugo de la fuente. Para que quede dorado, los últimos 10 minutos se puede subir un poco el horno o usar grill, siempre controlando que no se seque.
Cómo hacer pollo al horno con papas y que no quede seco
Algunos detalles simples hacen la diferencia entre un pollo seco y uno bien jugoso.
- Usar piezas con piel o muslos, que suelen quedar más jugosos.
- No cocinarlo directamente sin líquido en la fuente.
- Poner el pollo con la piel hacia arriba para que se dore.
- Cortar las papas en gajos parejos.
- Rociar el pollo con el fondo de cocción a mitad del proceso.
- Dejar reposar 5 a 10 minutos antes de servir.
- Verificar que esté bien cocido, especialmente cerca del hueso.
Si se usa termómetro de cocina, el pollo debe llegar a 74 grados en la parte más gruesa. Si no se tiene, hay que asegurarse de que no queden partes crudas y que los jugos salgan claros.
La clave no está en complicarse, sino en respetar los tiempos. Con buena condimentación, un poco de humedad y descanso antes de servir, el pollo al horno con papas puede quedar simple, dorado y jugoso sin necesidad de hacer demasiado.



