Menos impuestos para el campo: cómo impactará la nueva baja de retenciones anunciada por el Gobierno
El Gobierno nacional dispuso modificaciones impositivas para el sector del agro mediante el Decreto N° 423/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, el cual establece una reducción escalonada en las retenciones y derechos de exportación aplicados a los principales granos, subproductos industriales y biocombustibles del campo. La normativa del Poder Ejecutivo estipula un cronograma diferenciado según los ciclos de cosecha, implementando bajas inmediatas para los cultivos de invierno e inicios diferidos para los de verano, con el propósito de que las reducciones coincidan con los períodos de comercialización.
Según una nota de Infobae, a través de este ordenamiento, que entrará en vigencia al día siguiente de su publicación legal y será remitido a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, se recortan los gravámenes de las cadenas de la soja, girasol, maíz, sorgo, trigo y cebada para incentivar la inversión productiva y el ingreso de divisas.
De acuerdo con los considerandos expresados por el Poder Ejecutivo en el texto oficial, los derechos de exportación representan un tributo distorsivo cuya supresión definitiva está supeditada al sostenimiento del superávit fiscal general. Según los argumentos técnicos detallados por la administración central en el decreto, los esquemas de reducción previa de las retenciones implementados mediante las normativas 526/25 y 877/25 propiciaron mejoras económicas en los eslabones de valor y apuntalaron el programa de estabilización macroeconómica estatal.
El portal informativo detalló que en la cadena del trigo y la cebada, las cargas impositivas bajan del 7,5% al 5,5%, fijando alícuotas de entre 1% y 3,5% para harinas, sémolas, almidones y malta. Para el poroto de soja, la tasa actual del 24% descenderá paulatinamente desde enero de 2027 hasta alcanzar el 21% a fines de ese año y el 15% en diciembre de 2028, mientras que sus aceites pasarán de la banda del 18% al 22% a un rango de entre 11% y 14%.
En lo relativo al maíz y al sorgo, el esquema de retenciones prevé exenciones para determinadas posiciones arancelarias y una reducción general del 8,5% al 5,5% hacia fines de 2028. Para el complejo del girasol, se pautaron quitas progresivas donde ciertas variedades específicas quedarán eximidas, en tanto que algunos segmentos de aceite recortarán sus impuestos a la exportación actuales de entre 2,5% y 4,5% a un nivel de entre 1% y 3% para el cierre de 2028.
Finalmente, conforme a la planificación comercial plasmada en la medida gubernamental, los productos derivados del biodiésel provenientes de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa contarán con una alícuota cero a partir de 2027, con la meta de diversificar los mercados internacionales de las terminales energéticas locales sin vulnerar las metas fiscales de la gestión.



