La polémica y emotiva despedida de Pablo Echarri a Luis Brandoni: «Nos enfrentamos mucho pero era un maestro»
«Primero, despedirlo, despedirlo con mucho pesar porque siempre lo he reconocido como una figura excluyente del arte argentino. Un actor extraordinario, único, que ha participado de obras excluyentes del cine, de la televisión y del teatro. Pero sobre todo un referente en la lucha por los derechos de los actores. Para quienes gestionamos hace muchos años la propiedad intelectual a través de SAGAI, Beto ha sido un referente».
«Hemos estado enfrentados, ¿No? Porque no solamente estábamos en las antípodas en materia de ideología política sino que también hemos tenido algún enfrentamiento interno dentro de lo que era la política social de los actores y de las actrices. Sin embargo lo hemos hecho siempre con la mayor altura posible, entendiendo que cada un defendía su punto de vista pero tenía una mirada en común que era la defensa de los derechos de nuestro colectivo. El había salido de la comodidad de ser una figura».
LA POLEMICA Y EMOTIVA DESPEDIDA DE PABLO ECHARRI A LUIS BRANDONI
Tras una interrupción por un problema técnico, Echarri siguió. «La gran unión que tenía con Beto era que me veía reflejado en él. Ese apasionamiento, esa necesidad de expresar la idea del deseo de país que uno busca y el compromiso por la pelea por los derechos y por las necesidades mínimas de un colectivo diezmado. Me enojaba mucho con él, nos hemos enojado mucho, hemos tenido discusiones y en algún momento una pelea interna entre Sagai e Interarte, que fue la entidad de gestión que él armó, y había discusiones internas muy muy álgidas, sin embargo ese amor por luchar por su colectivo y por su gente nos emparentaba, había algo que después de la pelea dejaba ver, la puta, mucha admiración y también algo de cariño también».
«Tuvimos la suerte de que en un momento Carlos Rottemberg nos juntara, cuando Carlos hace unos años decía que él tenía el deseo de achicar la grieta, y decía «yo me doy el lujo de tener a Brandoni en una sala y a Echarri en otra con muy buena presencia de público» y que ahí no había diferencias. Eso se transformó en una entrevista que llevó adelante Pablo Sirvén que quedó ahí y que revisitaré en estos días para ver qué nos dijimos. Siempre estaba la tirantez porque Beto era muy peleador, se sentía cómodo en la discusión, como yo que me agrando en esas situaciones».
«Cada vez que Beto salía a declarar algo yo salía también a decir lo mío. Entonces se generaban esas polémicas que la prensa y las redes tomaban. Quiero expresarle todo mi respeto, saludar a su familia y amigos, me enteré por un mensaje de Solita Silveyra, que fue su última compañera y está muy triste. La vida misma. Como actor destaco su voz y su forma de hablar. No había ningún actor que se pareciera a él. Podía encarnar la bondad y la maldad de la misma manera. Lograba un verosímil en la obra en la que participara. El le daba espesor a la obra en la que participara. Era único, inolvidable, seguramente tendrá su documental. Es momento de recordarlo, de poner sobre la mesa lo mejor y yo me llevo esas tiranteces y esas discusiones pero también el abrazo final cuando hicimos esa nota porque discutíamos y me ponía cara de culo, pero eso recuerdo con cariño».

