AMIA: en pleno conflicto en Medio Oriente, una amenaza apareció en la asociación
La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) activó los protocolos de seguridad tras recibir una amenaza por correo electrónico. El hecho generó un operativo inmediato de la Policía Federal, que desplegó al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) en las sedes de Pasteur 633 y Uriburu 650, dentro dela Ciudad de Buenos Aires.
Según confirmaron las autoridades, la revisión preventiva concluyó con resultado negativo, por lo que no fue necesario evacuar a las personas presentes en los edificios. Durante la inspección, las actividades que se realizaban dentro de la AMIA continuaron con total normalidad, por lo que no se irrumpió la rutina institucional, por lo que todo indica que puede tratarse de una falsa alarma por parte de los que enviaron el mail.
El comunicado oficial destacó que la amenaza fue recibida en un contexto internacional marcado por tensiones en Medio Oriente, lo que refuerza la necesidad de mantener protocolos de seguridad estrictos. La institución recordó que cuenta con medidas permanentes de prevención y coordinación con las fuerzas federales para garantizar la protección de sus instalaciones.
El operativo incluyó un exhaustivo control de accesos y verificación de posibles riesgos asociados al vehículo y a los espacios internos de las sedes israelitas. La Policía Federal informó que no se hallaron elementos sospechosos y que la situación quedó bajo investigación para determinar el origen del correo electrónico recibido.
En ese sentido, la AMIA volvió a quedar en medio de la tensión nacional después de jornadas donde todos los ojos están puestos en Medio Oriente y el conflicto que envuelve a Israel e Irán. A su vez, avanza fuertemente el juicio por el atentado ocurrido en la década de los 90′.
Nuevas pruebas apuntan a Irán por el atentado a la AMIA
La Unidad Fiscal de Investigación UFI-AMIA tomó declaración en Francia a cuatro iraníes disidentes que ampliaron su testimonio sobre la responsabilidad de Irán en el ataque de 1994. El testigo Hadi Roshan Ravani señaló como principal organizador a Alí Asghar Hejazi, mano derecha del ayatolá Ali Jamenei, y aseguró que viajó a Argentina en 1993 para supervisar los preparativos.
Según Ravani, el atentado fue ejecutado por Hezbollah con apoyo y financiamiento iraní, aportando como prueba un recorte del diario Iran Zamin publicado tras el ataque. La fiscalía pidió el procesamiento de los iraníes involucrados, mientras se refuerza la hipótesis de la participación directa de Irán en la tragedia que dejó 85 muertos y decenas de heridos.


