Un sismo se produjo en San Juan y tuvo repercusión hasta Mendoza
La semana inició de una manera inesperada en la provincia de San Juan, ya que se produjo un sismo que se sintió hasta territorio mendocino. El fenómeno fue registrado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el cual informó que su magnitud fue de 4,9 grados en la escala Richter y un epicentro ubicado a 18 kilómetros sobre el suroeste de Calingasta y a 34 hacia el norte de Barreal.
El horario exacto en que el movimiento telúrico inicio fue a las 3:10 de la madrugada y su profundidad fue de 122, según informó INPRES. A su vez, la intensidad fue catalogada como de grado IV en la escala Mercalli Modificada en Calingasta, Barreal y la ciudad capital de San Juan, donde el sismo provocó la oscilación de objetos colgantes dentro de viviendas, haciendo que sea totalmente perceptible para los vecinos que estaban despiertos.
En Uspallata, Mendoza, los ciudadanos también confirmaron que tuvo repercusión y la intensidad se estimó entre III y IV, por lo que algunas personas también pudieron notarlo observando leves movimientos en sus pertenencias. Por otra parte, en la capital de la provincia mendocina, el fenómeno fue de grado III y en Valle Fértil fue de un grado que osciló entre II y III.
Afortunadam ente, más allá del temblor
San Juan deberá reforzar sus preocupaciones sobre estas situaciones, ya que es un lugar donde permanentemente se pueden dar sismos de este estilo. Si bien la población se ha habituado a vivir estos fenómenos, no dejan de ser inquietantes cada vez que suceden con antecedentes en el pasado lejano que marcan a la provincia.
1944, el año en que San Juan fue destruida por un terremoto
El 15 de enero de 1944 quedó marcado para siempre en la historia sanjuanina, ya que un terremoto de 7,5 grados sacudió a la provincia con su epicentro en La Laja. En la escala Mercalli, la intensidad alcanzó 9 grados, siendo el evento más destructivo de la historia de Argentina.
80 % de la ciudad fue declarada como destruida y más de 9000 personas fallecieron, ya que las viviendas eran totalmente precarias y construidas en adobe. A partir de esa tragedia, todo cambió debido a que se impulsaron planes de reconstrucción, medidas de prevención y se apuntó a una legislación antisísmica.


