Día de la Memoria: el Gobierno descarta indultos a militares y se anticipa una “batalla cultural”
En el marco del 50° aniversario del golpe cívico-militar, el Gobierno Nacional ratificó que no otorgará beneficios procesales ni ningún indulto a exmiembros de las fuerzas armadas para este Día de la Memoria. Fuentes cercanas al despacho presidencial aseguraron a Infobae que la posibilidad de medidas de perdón a condenados por delitos de lesa humanidad está fuera de la agenda para la gestión de Javier Milei. En lugar de medidas judiciales, el Ejecutivo se enfocará en profundizar una batalla cultural, preparando un mensaje audiovisual que circulará por canales oficiales bajo la premisa de una verdad y justicia completa.
La pieza de comunicación, coordinada por los equipos de Santiago Caputo y el Director Nacional de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira, busca disputar la narrativa histórica en este nuevo Día de la Memoria. En esta ocasión, la administración libertaria evitará repetir figuras del año anterior y evalúa incluir testimonios de descendientes de personas desaparecidas durante la dictadura para que aporten su propia visión sobre los hechos ocurridos entre 1976 y 1983 durante esta jornada de reflexión.
Según el portal informativo, destacaron desde Balcarce 50, que el objetivo es presentar un material que confronte directamente con la identidad política del kirchnerismo y ofrezca a la ciudadanía una perspectiva contrasentista durante la fecha conmemorativa.
En medio de este escenario, el Museo Sitio de la Memoria ESMA, ahora bajo la coordinación de Fernando Vedoya, lanzará un video introductorio que pondrá el foco en el accionar de las organizaciones subversivas previo al quiebre institucional. Desde el organismo señalaron a Infobae que la intención es añadir elementos sobre la realidad del país en aquel periodo, bajo el argumento de que la información sobre el accionar militar ya ha sido ampliamente difundida de cara al Día de la Memoria.
Esta estrategia oficial se desarrollará mientras las calles de la Ciudad de Buenos Aires reciben las movilizaciones tradicionales de organismos de derechos humanos, en un clima de tensión marcado por el retiro de placas en sedes diplomáticas argentinas.



