Esther Goris mostró el antes y el después de su jardín, que había armado para MasterChef
Lejos de frustrarse, la actriz decidió tomarse la experiencia como un aprendizaje. En la misma entrevista concedida a La Nación, Esther Goris reveló un dato fundamental: sin cocina propia para practicar, se volcó al estudio teórico y a mirar recetas en YouTube. Pero además, hubo un gesto concreto que marcó su compromiso con el desafío, la creación de su propio jardín de aromática.
Así comenzó el jardín de Esther Goris
En un comienzo, el jardín de Esther Goris era un sector reducido pero cuidadosamente armado, con variedades frescas listas para usar en sus preparaciones. Orégano, menta negra, albahaca, romero, tomillo, ciboulette y ají plantadas en macetas pequeñas, con la idea de evitar los condimentos secos de supermercado y apostar por ingredientes naturales.
El espacio, aunque limitado, reflejaba dedicación. Incluso, cuando surgió la necesidad de trasplantar las plantas para que pudieran crecer mejor, Esther Goris dejó en claro que ella misma se encargaría de hacerlo, pese a la ayuda disponible. Era su proyecto y quería involucrarse de lleno en cada paso.
Un espacio listo para crecer
Con el trasplante terminado, el balcón de Esther Goris luce hoy completamente renovado. Las plantas que necesitaban de riego y espacio, se ven ahora más firmes y recuperadas en un jardín vertical optimizado para su crecimiento. Tomillo, ají, orégano y menta negra encontraron un lugar más amplio donde desarrollarse.
El romero se convirtió en protagonista mientras que la albahaca quedó reservada exclusivamente para preparar el pesto de Donato. El nuevo jardín de Esther Goris simboliza más que un simple cambio estético, es la muestra de entusiasmo por la cocina. Además ya adelantó que practicará para volver mejor preparada si hay una próxima edición de MasterChef.



