Qué temas dejó afuera el Gobierno en las sesiones extraordinarias y cuáles fueron los motivos
El gobierno nacional oficializó este lunes el llamado a sesiones extraordinarias, que se desarrollarán del 2 al 27 de febrero, con un temario reducido que excluye debates clave debido a la falta de consenso legislativo y dificultades para garantizar el quórum. Entre las principales ausencias del decreto publicado en el Boletín Oficial destacan la reforma del Código Penal y la Ley de Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria.
Esta última, orientada a prohibir el déficit y la emisión, regresó a comisión porque la administración nacional no logró disipar las dudas de la oposición dialoguista respecto a la rigidez del gasto público en situaciones de emergencia. Asimismo, la ambiciosa reforma penal impulsada por Patricia Bullrich fue retirada del cronograma de las sesiones extraordinarias al no obtener el impulso necesario en la comisión bicameral, pese a las gestiones del ministro del Interior, Diego Santilli, durante este periodo legislativo estival.
Otra omisión significativa en la convocatoria parlamentaria especial es el DNU 941/25 sobre la reestructuración de la SIDE. Al no ser incorporado por la Casa Rosada, el Ejecutivo evitaría que la oposición fuerce su tratamiento para intentar derogarlo en la Comisión de Trámite Parlamentario, manteniendo operativas las nuevas facultades de inteligencia. Estos temas, que generan mayores fricciones políticas, han sido postergados para las sesiones ordinarias de marzo.
En su lugar, el gobierno priorizó una agenda técnica y económica para estas sesiones extraordinarias, centrada en proyectos que ya cuentan con dictamen o avances diplomáticos, buscando asegurar resultados concretos en el corto plazo mediante una actividad parlamentaria especial.
Dentro del listado de iniciativas que sí avanzarán en el Congreso destaca la reforma laboral, que propone cambios como el «salario dinámico», la extensión de jornadas y la reducción de aportes patronales. El Poder Ejecutivo también incluyó la flexibilización de la Ley de Glaciares para reducir la protección en áreas periglaciares, el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, y la designación de Fernando Iglesias como embajador en Bélgica.
De esta manera, el oficialismo concentra sus esfuerzos de febrero en la «Modernización Laboral» y beneficios impositivos para el sector empresario, postergando los debates más conflictivos que quedaron fuera de las sesiones extraordinarias.

