Milei confirmó su visita al Reino Unido y sostuvo que la soberanía de Malvinas no se negocia
En un giro drástico de su política exterior, el presidente Javier Milei confirmó al diario The Telegraph que realizará una visita oficial al Reino Unido en 2026, sin postergar el reclamo por las Islas Malvinas. Este viaje pondrá fin al paréntesis diplomático que persiste desde la década de los noventa y convertirá al líder libertario en el primer mandatario argentino del siglo XXI en realizar una visita de Estado a suelo británico. El encuentro apunta a una normalización estratégica del vínculo bilateral, con el objetivo central de gestionar el levantamiento del embargo de armas que Londres mantiene vigente desde 1982.
Respecto al conflicto del Atlántico Sur, el líder libertario vinculó la compra de equipamiento militar con una nueva etapa de negociaciones, aunque aclaró que su enfoque prioriza la paz. El Presidente Javier Milei planteó que el archipiélago debe reintegrarse a la Argentina mediante el diálogo y respetando la voluntad de los habitantes isleños, es decir, por medio de una una visión basada en el consenso.
Para el mandatario, el deterioro del vínculo con Londres perjudica la economía y el intercambio cultural. En un tono distendido, Javier Milei confesó su admiración por bandas como The Beatles y The Rolling Stones, afirmando que una ruptura total con esa nación sería una pérdida personal. Bajo esta premisa de «relación adulta», el jefe de Estado se mostró predispuesto a dialogar con el primer ministro Keir Starmer, incluso contemplando una invitación al país para fortalecer la reciprocidad bilateral, a pesar de las distancias ideológicas.
Sin embargo, las afinidades políticas quedaron expuestas al referirse a Nigel Farage, líder de Reform UK. Javier Milei no ocultó su interés por la visión del dirigente euroescéptico, señalando que un encuentro con él sería una instancia de aprendizaje. Así, entre la gestión de intereses estatales y la sintonía con sectores conservadores, el Gobierno delinea una nueva estrategia en el Atlántico Sur que busca cerrar décadas de tensión con Londres a través de un vínculo más equilibrado.
