Estados Unidos bombardeó otra embarcación en el Pacífico, mientras creó otro foco de conflicto con un país europeo
El Ejército de Estados Unidos confirmó este martes el hundimiento de una nueva embarcación de perfil bajo sospecha de transportar drogas en aguas internacionales del océano Pacífico. El ataque se da en un marco de varios bombardeos contra vehículos acuáticos que llegan desde el extremo oeste del país y dejó como saldo un hombre muerto identificado como narcoterrorista.
El Comando Sur justificó el ataque afirmando que esto forma parte de la operación de la lucha contra organizaciones criminales que utilizan rutas marítimas para transportar sustancias ilegales y, en esa línea, el Pentágono confirmó la destrucción de más de 29 narcolanchas a lo largo del Pacífico. Esto ha intensificado la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, ya que muchos de esos barcos llegaban desde el país sudamericano que vive una situación compleja contra Washington.
Según confirmaron fuentes de la Secretaría de Defensa del país, la inteligencia nacional logró confirmar que esta nave había participado de otras operaciones ilícitas en el pasado y eso llevó a que tomen la decisión de realizar un «ataque cinético letal». De este modo, ya son 105 los fallecidos por las respuestas.
Mientras tanto, Rusia estudia minuciosamente cada movimiento de Estados Unidos tras la advertencia lanzada la semana pasada cuando dijo que intenten no hacer un «movimiento letal» contra Venezuela. A eso se sumó el apoyo de China, país que históricamente también es adversario del país norteamericano.
No obstante, por el momento la administración de Donald Trump ha hecho oídos sordos y sigue con su presión hacia la gestión de Nicolás Maduro. Mientras tanto, la zona caribeña y latinoamericana en general sigue observando este cruce de cerca buscando evitar cualquier desmán que pueda provocar el estallido de una guerra.
Estados Unidos y Dinamarca vuelven a luchar por Groenlandia
Paralelamente, mientras ocurre todo esto, Trump abrió un nuevo frente diplomático al anunciar la designación de Jeff Landry, actual gobernador de Luisiana, como enviado en Groenlandia. La isla ártica es semiautónoma de Dinamarca y es objeto de interés del presidente norteamericano desde que volvió a asumir en enero de este año.
Claro que esta decisión motivó un fuerte rechazo por parte de Copenhague como el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, quien calificó esta situación de «profundamente preocupante». Por ese motivo, y con el aval de las autoridades de Groenlandia, convocaron al embajador de Estados Unidos en Dinamarca para solicitar explicaciones de su parte.

