Diputados sancionó el Presupuesto 2026 y dejó afuera un capítulo clave para el Gobierno
En el inicio de las sesiones extraordinarias, la Cámara de Diputados dio media sanción al Presupuesto 2026 impulsado por el Gobierno, aunque la aprobación llegó con un revés significativo. Si bien el oficialismo consiguió avanzar con el proyecto en la votación en general, la oposición logró rechazar un capítulo completo del texto que contenía algunas de las reformas más sensibles promovidas por la Casa Rosada.
La iniciativa fue aprobada con 132 votos afirmativos, 97 negativos y 19 abstenciones, tras una sesión extensa marcada por negociaciones de último momento. El oficialismo logró reunir el respaldo del interbloque Pro-UCR y de diputados alineados con gobernadores peronistas que mantienen diálogo con el Ejecutivo, lo que permitió destrabar una votación que estuvo en riesgo hasta horas antes del debate del Presupuesto 2026.
El punto de mayor tensión apareció en la votación en particular. Todos los capítulos del Presupuesto 2026 fueron avalados, excepto el capítulo XI, que fue rechazado por 123 votos contra 117, con dos abstenciones. Ese apartado incluía la derogación de la ley de financiamiento universitario y de la emergencia en discapacidad, normas que el Presidente ya había vetado, aunque ambos vetos fueron rechazados por el Congreso. La caída del capítulo dejó sin efecto esas modificaciones y privó al Gobierno de uno de los ejes centrales de la ley presupuestaria.
En un intento por preservar el resto del articulado, el oficialismo había impulsado que la votación se realizara por capítulos y no por artículos, además de introducir cambios de último momento. Entre ellos, se incluyó una cláusula para habilitar el giro de fondos de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires y el traslado del financiamiento del Poder Judicial al Consejo de la Magistratura. Ambas disposiciones quedaron dentro del capítulo finalmente rechazado, lo que desató fuertes críticas opositoras durante el tratamiento de la ley de gastos.
El Gobierno no logró retener el apoyo de algunos aliados clave, entre ellos diputados alineados con gobernadores del interior y un grupo de radicales, que se desmarcaron al momento de la definición. Desde esos bloques expresaron malestar por la falta de respuestas a reclamos vinculados a obras públicas, educación y discapacidad.
Con la media sanción ya aprobada, el proyecto será girado al Senado. En el oficialismo admiten que el revés modificó el alcance del texto y anticipa un escenario de nuevas tensiones en la Cámara alta.



