Romina Uhrig se animó a contar el horror que vivió tras Gran Hermano: “Pude salir gracias a mi hija”


Romina Uhrig. Lejos de las cámaras y del acompañamiento permanente que implica el reality, la ex participante atravesó una de las etapas más difíciles de su vida, una experiencia que decidió contar ahora, sin vueltas y con una honestidad que conmovió a todos.

Romina habló en el stream Se picó, junto a Gastón Trezeguet y Nico Peralta, donde se animó a ponerle palabras a una crisis profunda que vivió después de su paso por la Casa más famosa del país. Según relató, el quiebre comenzó en un momento de soledad emocional, cuando sus hijas más chicas se iban los fines de semana con su papá, Walter Festa.

Ese vacío fue el disparador de conductas que hoy reconoce como dañinas. “Esperaba los fines de semana para salir y olvidarme de todo”, confesó la ex GH, dejando en claro que no estaba atravesando un buen momento anímico. El consumo, las salidas nocturnas y la desconexión emocional se convirtieron en una forma de escape que, lejos de ayudarla, la empujaron a una crisis cada vez más profunda.

Con mucha crudeza, Romina contó que la situación se agravó al punto de necesitar ayuda médica. “Estuve medicada porque tuve ataques de pánico”, reveló, y explicó que fue un psiquiatra quien la acompañó en el proceso de recuperación. “Hice cosas que claramente no estaban bien”, reconoció, marcando un antes y un después en su relato público.

Uno de los momentos más fuertes de su testimonio fue cuando habló del rol fundamental que tuvo su hija mayor, Mía, de 15 años. “Pude salir primero porque una de mis hijas me ayudó”, dijo emocionada, dejando en evidencia cómo el vínculo madre-hija fue clave para empezar a reconstruirse cuando todo parecía derrumbarse.

Además del apoyo familiar, Romina destacó dos pilares que la sostuvieron en el peor momento: la fe y la ayuda profesional. “Soy muy creyente y me tocó un muy buen especialista que me sacó adelante”, afirmó, dejando un mensaje claro sobre la importancia de pedir ayuda y no atravesar estas situaciones en soledad.

Hoy, con más calma y distancia emocional, Romina aseguró que la etapa más oscura ya quedó atrás. “Hace ya dos meses que no… fue un momento muy malo de mi vida”, dijo, dando a entender que está enfocada en sanar, cuidar su salud mental y priorizar a sus hijas.

 



Source link

Compartir