¡Campeón de la humildad! El año nuevo pueblerino, ultra gasolero y familiar de Lionel Scaloni en Pujato
En los primeros minutos del año nuevo el medio periodístico «Pujato Digital» le hizo honor a su lema «estamos donde tenemos que estar» y a través de una recorrida automovilística captó el festejo «sin ningún tipo de lujos ni de excentricidades» de Scaloni, cuya familia instaló la mesa en la puerta de la vivienda para combatir las altísimas temperaturas que azotaron al país en los últimos días de 2025. Con la térmica yendo y viniendo de los 30 a los 35 grados incluso pasadas las 10 de la noche, los Scaloni trataron de hacerle frente al agobio del termómetro con una cena refrigerada por la mínima brisa que cruzaba el aire pueblerino de la localidad.
En esos pocos segundos que dura la filmación, a Scaloni se lo nota despreocupado y siendo «uno más» entre todos los que están allí. Nada de condecoraciones, medallas ni tratos distintivos. Un hijo más de la ciudad. El más conocido y el más exitoso, seguramente, pero a la hora del trato un «hijo de vecino» como cualquier otro. Por supuesto que lleva poca ropa encima. Un pantalón corto, una remera y algo para «las patas», y nada más. Cerca suyo «la compañera de siempre», una bici con la que suele andar de un lado para el otro. En pocas palabras, un crack.
EL AÑO NUEVO GASOLERO, PUEBLERINO Y FAMILIERO DE LIONEL SCALONI EN PUJATO, SU PUEBLO NATAL
Sin embargo, en la cabeza de Scaloni rondan algunas preocupaciones. La primera son las competencias que tendrá que afrontar en esa temporada. Es ni más ni menos que el año del mundial. Entre Estados Unidos, Canadá y México su equipo -apodado «La Scaloneta» precisamente por el estilo agresivo y ofensivo que le impuso- tratará de reverdecer los laureles que obtuvo en Qatar, cuando le dio a la Argentina su tercera estrella y le permitió a Lionel Messi sacarse la espina y por fin poder gritar «soy campeón del mundo». Allí, el grupo lo enfrentará con Argelia, Jordania y Austria. ¿Pan comido? Para nada. Hay que respetar a todos los rivales. Unos meses antes, el 27 de marzo, Argentina volverá al estadio Lusail de Doha, allí donde venció a Francia para levantar la Copa del Mundo, y se enfrentará con España, campeona de Europa, en una edición de la Finalissima.
El otro hecho que lo tiene alerta es todo el escándalo que se armó en la AFA desde mediados de noviembre y que nadie sabe en qué ni cuándo terminará, o qué consecuencias tendrá tanto para los dirigentes como para el grupo que sale a la cancha. Aquellos fallos polémicos de algunos árbitros muy cuestionados, la decisión de entregarle a Rosario Central un título que no existía y la polémica por «el pasillo» de Estudiantes de La Plata al propio cuadro canalla perdieron centralidad ante el surgimiento de una «avalancha» de denuncias (muchas de ellas mediáticas, otras judiciales) en contra de las caras visibles de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino, quienes se la jugaron por él cuando «nadie lo conocía en la función de dt» y lo «bancaron a muerte» cuando le llovían críticas. ¿Afectará afectará a la selección todo este lío justo antes del mundial? En eso también debe estar pensando Scaloni en el silencio de Pujato apenas cortado por el silbido de los pájaros.
