Cambios en el DNI: qué hay que saber y cómo tramitar el turno online
La modernización del sistema de identidad en Argentina ha dado un salto tecnológico con la introducción de un Documento Nacional de Identidad (DNI) renovado. A través del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), el Gobierno ha implementado un formato que prioriza la seguridad de los datos personales y el combate al fraude mediante estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional. Este nuevo ejemplar se destaca por estar fabricado en policarbonato de múltiples capas con grabado láser y la incorporación de un chip sin contacto que resguarda la información biométrica del ciudadano.
Para realizar este trámite de obtención del DNI, el sistema se ha optimizado para ofrecer mayor seguridad. Entre sus rasgos distintivos visuales aparecen una escarapela en el retrato y la impresión láser de los datos, elementos que dificultan cualquier intento de falsificación y extienden la vida útil del plástico en comparación con modelos previos.
En cuanto a su diseño, el anverso presenta la fotografía, el escudo nacional y la leyenda «República Argentina – Mercosur», junto con el número de serie láser, firma del portador y una imagen fantasma de esta identificación. Para los recién nacidos con complicaciones de salud, se ha creado un DNI provisorio «0 Año» con validez nacional limitada a datos filiatorios. En el caso de extranjeros, el documento integra información sobre naturalización y país de origen, mientras que los excombatientes de Malvinas conservan su leyenda de reconocimiento.
Pese a estas innovaciones, es fundamental aclarar que no existe una obligación de reemplazo inmediato: los documentos anteriores mantienen su vigencia legal hasta la fecha de caducidad que figura en el plástico, permitiendo una transición progresiva durante el periodo de renovación de esta cédula.
La obligatoriedad de gestionar este formato actualizado del DNI solo rige para situaciones específicas. Deben tramitarlo quienes posean ejemplares vencidos, hayan sufrido robos, extravíos o deterioro, o necesiten rectificar datos por identidad de género. Asimismo, se mantienen las actualizaciones por edad: la primera entre los 5 y 8 años y la segunda a los 14 años, momento a partir del cual la renovación debe realizarse cada 15 años.
El proceso requiere asistencia presencial en centros habilitados del RENAPER o registros civiles, presentando el documento previo. Estos cambios garantizan que la identidad argentina se alinee con los protocolos globales de seguridad, asegurando la confiabilidad de la documentación en todo el territorio.

