Evelyn Botto bajó 15 kilos: cómo cambió sus hábitos y qué dijo sobre su peso
El cambio comenzó a partir de una cuestión de salud. Botto contó que durante aproximadamente un mes sufrió una acidez muy intensa, al punto de consumir antiácidos varias veces por día y tener dificultades para dormir. “No puedo más, me voy a morir”, recordó que llegó a decirle a su nutricionista. Ese episodio terminó funcionando como una alarma.
A partir de allí empezó a revisar su alimentación. Eliminó durante un período el café, el azúcar, las harinas y las gaseosas, aumentó el consumo de agua y comenzó a priorizar alimentos nutritivos desde la primera comida del día. También incorporó otras rutinas: dormir alrededor de ocho horas, tomar dos litros de agua, entrenar y utilizar suplementos bajo seguimiento profesional.
El resultado, según reveló ella misma, fue una baja de 15 kilos en aproximadamente un año. Pero Evelyn insistió en que no lo encaró como una dieta extrema ni como una carrera detrás de determinado número en la balanza. Su proceso estuvo acompañado por nutricionista y, posteriormente, por un equipo integrado también por médico clínico, psicóloga, deportóloga y entrenadora.

También reconoció algo todavía más profundo: su vínculo con la comida tiene un componente emocional. Esa comprensión, aseguró, resultó tan importante como modificar qué ponía en el plato.
EL MENSAJE SALUDABLE DE EVELYN BOTTO
En una entrevista de 2023, Botto contó que durante muchos años estuvo “muy atravesada” por su peso. De chica sufrió por comentarios sobre su cuerpo y llegó a crecer sintiendo que, si alguien se interesaba sentimentalmente en ella, debía casi sentirse agradecida.
Con el tiempo, esa mirada cambió. Su participación en Sex, la obra de José María Muscari, también fue importante: subirse al escenario en ropa interior la llevó a descubrir que su cuerpo podía ser sensual y deseado. “Ser gorda” pasó entonces, según explicó, de tener una connotación negativa a convertirse simplemente en una característica entre muchas otras.


Por eso reaccionó con tanta fuerza cuando, después de empezar su actual proceso, algunas seguidoras le pidieron que no adelgazara porque sentían que las representaba. Evelyn respondió defendiendo su libertad para decidir sobre su propio cuerpo: “¡Gorda no es todo lo que soy!”. Y agregó que si quería bajar de peso lo haría, del mismo modo que tomaría cualquier otra decisión corporal por elección propia.
La frase resume bastante bien las dos etapas. Antes de perder 15 kilos, Botto reclamaba que su peso no definiera su valor ni su identidad. Ahora que decidió adelgazar por salud y bienestar personal, sostiene exactamente lo mismo: tampoco quiere que el cuerpo que alguna vez tuvo se transforme en una obligación que deba conservar para satisfacer las expectativas de los demás.



