El inesperado susto que vivió Paula Chaves con la hija de Marcela Kloosterboer: “Me dio taquicardia”
Todo ocurrió durante una partida de sardina boba, una variante de la escondida en la que uno de los chicos debe ocultarse y, a medida que los demás lo encuentran, todos tienen que meterse en el mismo escondite. Juana decidió llevar la consigna hasta un extremo inesperado y encontró un lugar tan insólito como efectivo para desaparecer de la vista de los adultos.
Mientras la búsqueda avanzaba y la pequeña no aparecía por ningún lado, Paula comenzó a inquietarse. «Ella re tranquila y a mí ya me estaba dando un poquito de taquicardia», recordó en una genial entrevista en Metro y Medio, el ciclo de Seba Wainrach. El dato que recibió poco después, de boca de Pedro Alfonso, terminó de convertir la preocupación en alarma.
«Paula, Juana está adentro del freezer», le avisó su marido. La frase, por sí sola, alcanzó para que Chaves entrara en estado de alerta. «El freezer, ¿entendés? Electricidad, aguita, la nena descalza, el freezer que de adentro no abre», relató, todavía sorprendida por el escondite que había elegido la hija de su amiga.
LA ANGUSTIA DE PAULA CHAVES POR LA HIJA DE MARCELA KLOOSTERBOER
La situación además le planteó un dilema inesperado: cómo contarle a Marcela dónde estaba su hija sin generar un escándalo. «Yo no lo podía creer, pensaba en ‘¿cómo se lo digo?’ y que si la sacaba del freezer, la nena se enojaba», explicó Paula. Pero lo que ocurrió después estuvo muy lejos de la reacción que ella imaginaba.
Kloosterboer recibió la noticia con una tranquilidad que desconcertó por completo a su amiga. Lejos de compartir la alarma, consideró que la pequeña simplemente había encontrado un escondite ingenioso. «Para ella era un planazo que la hija estuviera adentro del freezer», contó Chaves, antes de reproducir la particular mirada de Marcela: «Yo no veo nada de todo ese peligro… Y bueno, ¿qué tiene que esté en el freezer? Ella ve un montón de peligros y a mí no me parecía tan grave».
El contrapunto entre ambas quedó expuesto como una postal de sus diferentes maneras de afrontar las situaciones con sus hijos. Paula, todavía impactada por la escena, resumió su estado con una frase contundente: «Me expuso. Yo estaba casi hiperventilada». Incluso tuvieron distintas percepciones sobre cuánto duró la búsqueda: mientras Chaves aseguró que habían sido «20 minutos», Kloosterboer sostuvo que apenas habían transcurrido «3 minutos por reloj».
La anécdota terminó funcionando como una radiografía, en clave de humor, de dos maternidades atravesadas por miradas completamente diferentes. «Me siento muy expuesta en las situaciones en que ella se toma todo a la ligera y para mí todo es tremendo», reconoció Paula. Y aunque el episodio tuvo todos los ingredientes para convertirse en un verdadero susto, finalmente quedó como otra de las historias que alimentan la complicidad entre dos amigas con formas muy distintas de interpretar los peligros de la vida cotidiana.


