30 de agosto: el papel de Argentina en la creación del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
Esta práctica es una de las más aberrantes que pueden existir y ha sido utilizada por represiones políticas y militares, además de su uso en situaciones de control social. La desaparición forzada se vio reiteradas veces en nuestro país, especialmente durante la última Dictadura Militar que comenzó en marzo de 1976 y tuvo lugar hasta fines de 1983.
La práctica consiste en detener y trasladar personas contra su voluntad sin dar a conocer su paradero. Esto automáticamente provoca que las personas queden fuera del control y la protección de la ley. El motivo del hecho tiene que ver, generalmente, con relaciones de ideología política.
Justamente lo ocurrido en la década de los 70′ y 80′ en Argentina le dio un rol central a nuestra nación al momento de instaurar esta jornada. Desde la ONU se apoyaron específicamente en el gran rol que cumplieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo junto con el trabajo de defensores de derechos humanos para que la comunidad internacional conociese los terribles abusos durante estos años.
El dato de color es que, desde la primera celebración, se suelen elegir ciertos temas para llevar adelante este día y honrar a las víctimas de la desaparición forzada y, en ese sentido, la edición del 2015 fue muy especial para Latinoamérica. Dicho año, el evento se enmarcó en los 40 años del Plan Cóndor, las distintas operaciones que se realizaron en dictaduras latinas con el aval y apoyo del gobierno de Estados Unidos.
Día del Ferrocarril en Argentina
Hoy también se celebra en Argentina el Día del Ferrocarril, en recuerdo al viaje inaugural de 1857 que marcó el inicio de la primera línea ferroviaria del país. Ese recorrido unió la actual Plaza Lavalle con la estación La Floresta, dando origen a la línea Sarmiento.
La locomotora «La Porteña», fabricada en Gran Bretaña y utilizada previamente en la guerra de Crimea, fue la encargada de realizar el trayecto. Entre los pasajeros estuvieron figuras como Bartolomé Mitre, Domingo Faustino Sarmiento y Valentín Alsina, en un viaje histórico que inauguró una nueva etapa en el transporte argentino.


