La Lista Roja ganó en Centenario en una interna marcada por la baja participación
El espacio encabezado por Machado obtuvo 487 votos, mientras que la Lista Celeste y Blanca reunió 344 sufragios. La diferencia fue de 143 votos, suficiente para quedarse con la interna, pero demasiado limitada como para presentar la jornada como una muestra contundente de poder territorial.
Entre las dos listas apenas sumaron 831 votos sobre un universo cercano a los 6.800 electores habilitados. En términos concretos, la participación apenas superó el 12%. Dicho de otra manera: casi nueve de cada diez personas habilitadas eligieron no ir a votar.
Ese número desinfla cualquier lectura triunfalista. La elección resolvió una conducción interna, pero lo hizo dentro de un clima de baja intensidad, sin gran movimiento público y con una concurrencia que dejó expuesto el escaso interés que despertó la disputa partidaria.
Un triunfo con poco volumen
La interna del MPN en Centenario le permitió a la Lista Roja ordenar formalmente la conducción del espacio y quedarse con una victoria sobre la Lista Celeste y Blanca. Pero el volumen electoral del resultado obliga a mirar la foto completa.
Machado ganó con 487 votos. En una elección interna cerrada puede ser suficiente, pero en términos políticos representa una porción reducida del padrón disponible. El número alcanza para ganar, aunque no necesariamente para mostrar una estructura movilizada o un respaldo amplio.
La diferencia de 143 votos marca que hubo competencia, pero también confirma que la pelea se desarrolló dentro de una cancha muy chica. La interna tuvo resultado, pero no logró instalar un clima electoral fuerte en la ciudad.
Centenario es una localidad clave dentro del área metropolitana neuquina, con peso político, crecimiento urbano y disputas territoriales importantes. Por eso, la baja concurrencia no pasa desapercibida: una elección partidaria con tan pocos votantes deja más interrogantes que certezas hacia adelante.
La Lista Roja podrá mostrar el triunfo, pero el dato que quedó flotando es otro. La mayoría de los habilitados no participó. Esa ausencia masiva se transforma en una señal incómoda para un partido que históricamente hizo de la territorialidad una de sus principales fortalezas.


