Bizcochitos caseros de grasa: la receta súper fácil para acompañar los mates del finde

Bizcochitos caseros de grasa: la receta súper fácil para acompañar los mates del finde


Descubrí la receta definitiva y el secreto fácil para lograr las capas perfectas

Acompañar los mates del fin de semana con algo casero es un ritual imbatible, pero lograr que los bizcochitos de grasa tengan ese hojaldre liviano, crocante y lleno de capas suele parecer una tarea reservada para panaderos experimentados. La buena noticia es que no hace falta ser un experto ni pasar horas amasando: el secreto está en una técnica de doblado muy sencilla que cambia por completo la textura final.

Con pocos ingredientes y un truco de estirado infalible, podés preparar en casa esta versión de bizcochitos de grasa que supera a cualquier paquete comprado.

Bizcochitos de grasa. Fuente: (X)
Bizcochitos de grasa. Fuente: (X)

Ingredientes clave

  • Harina 000: 500 g

  • Grasa vacuna (o de pella): 150 g (a temperatura ambiente)

  • Agua tibia: 200 ml

  • Sal fina: 10 g (1 cucharada sopera rasa)

  • Levadura fresca: 15 g (o 5 g de levadura seca)

Preparación paso a paso

Para comenzar, hay que disolver la levadura en el agua tibia dentro de un recipiente amplio. Sobre la mesada, formá un volcán con la harina y espolvoreá la sal por los bordes para que no entre en contacto directo con la levadura de entrada.

En el centro, incorporá la grasa blanda junto con la mezcla de agua y levadura, e integrá los ingredientes desde el centro hacia afuera hasta formar un bollo tierno. Amasá durante unos cinco minutos hasta obtener una superficie lisa, cubrí la masa con un repasador limpio y dejala reposar unos 20 minutos para que el gluten se relaje y sea fácil de trabajar.

Una vez que la masa descansó, llega el momento crucial del dobladillo. Estirá el bollo con un palo de amasar sobre la mesa enharinada hasta formar un rectángulo de un centímetro de espesor. Espolvoreá una fina capa de harina por encima, doblá la masa en tres partes como si fuera una carta y volvé a estirar suavemente. Repetí este proceso de plegado dos o tres veces, ya que este simple movimiento es el verdadero responsable de generar las capas hojaldradas tan codiciadas durante la cocción.

Para terminar estos bizcochitos de grasa, estirá la masa hasta dejarla de unos cinco milímetros de grosor y cortá los bizcochitos con un cortante redondo o una copa pequeña. Acomodalos en una asadera sin engrasar y no te olvides de pinchar el centro de cada uno con un tenedor para evitar que se inflen demasiado en el centro. Llevalos directamente a un horno precalentado a fuego fuerte (200 °C) durante 12 a 15 minutos, o hasta que notes que los bordes se ven bien dorados y crujientes.

Para lograr ese color dorado tentador de panadería, podés pincelarlos con un chorrito de agua o un toque de grasa fundida apenas salen del horno caliente. Dejalos enfriar 5 minutos sobre una rejilla y ya están listos para la mesa.



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