Silencio en Brasil y los argumentos de Casa Rosada para explicar las nuevas críticas de Milei a Lula

Buenos Aires, 3 agosto (NA) — Tras el acercamiento entre la compleja relación entre la Argentina y Brasil, el presidente Javier Milei volvió a arremeter contra su par Luiz Inácio Lula da Silva y tensó nuevamente la cuerda.
Como informó la Agencia Noticias Argentinas, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) había habilitado el regreso del embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien permanece en Itamaraty desde las primeras críticas del mandatario durante su visita al país vecino en apoyo a Flavio Bolsonaro, candidato de derecha que competirá por la presidencia el próximo 4 de octubre.
“Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto”, reiteró el pasado domingo, luego de que el canciller, Pablo Quirno, lograra desarticular la tensión.
Milei cruzó las críticas de Villarruel y la calificó de “opositora”
En Casa Rosada aseguran que no hubo «nuevas» críticas, sino que tras ser consultado, el Presidente reiteró sus postulados. Además, hay quienes se escudan en que sus dichos fueron en territorio argentino y no en Brasil, como ocurrió hace algunos días. «Le preguntaron sobre sus dichos sobre Lula y repitió lo mismo», sentenció una fuente de Gobierno.
«Esta vez lo dijo en la Argentina. El problema es si lo vas a decir a la casa del otro», se justificaron en el oficialismo.
Si bien, sobre el cierre de la semana, desde Brasilia destacaron los gestos recíprocos entre las naciones y la importancia de sostener la relación bilateral, este lunes las terminales prefieron hacer uso del silencio. No hubo nuevas declaraciones ni valoraciones a horas de los nuevos dardos de Milei contra Lula da Silva.
Pese a la buena voluntad y al «deseo mutuo» de preserver las vínculos, en Itamaraty aclaraban que no perdía de vista «la seriedad de lo que pasó» y calificaban de «inadmisible» las «ofensas», luego de que este calificara a Lula da Silva como «basura socialista», «ladrón» y «presidiario».
Por tanto, no resulta extraño que los dichos del libertario hayan complejizado el vínculo que parecía haber retomado el caudal de la normalidad.
Agencia NA


