Entre volcanes, bosques y estepas: descubrí las doce áreas naturales protegidas de Neuquén
Es por todo ello que, en esta oportunidad, desde Minuto Neuquén, queremos que conozcas en detalle cuáles son las 12 Áreas Naturales Protegidas (ANP) y los 4 Parques Nacionales de la provincia, las cuales contienen paisajes sorprendentes, ecosistemas únicos y un sinfín de escenarios naturales que tienen como principal objetivo la protección de los paisajes, la flora, la fauna y la biodiversidad en general, además de promover la integración científica, y el desarrollo sostenible de cada uno de estos lugares.
En primer lugar, cabe resaltar el año de 1962 como ese momento en el que se marcó un antes y un después gracias a la incorporación de la primera Área Natural Protegida en la localidad de Copahue. A través de los años, este hito dio paso a la incorporación de otras, entre ellas El Tromen, Batea Mahuida, Chañy, Domuyo, Epu Lauquen, Auca Mahuida, el Mangrullo, Cañada Molina, El Mangrullo, Cuchillo Cura, Los Bolillos y Boca del Chimehuin.
Cabe destacar que, todas y cada una de estas zonas, se destacan los paisajes variados presentes en este rincón del sur de nuestro país, y en los 4 Parques Nacionales que mencionamos, y que son: el Parque Nacional Nahuel Huapi, Parque Nacional Lanín; el Parque Nacional Laguna Blanca y el Parque Nacional Los Arrayanes.
El primer parque mencionado es el más antiguo de la Argentina, y combina senderos, montañas y lagos de gran extensión, distribuidos tanto en Neuquén como en la provincia de Río Negro. En segundo lugar, tenemos el Parque Nacional Lanín, el cual cuenta con el volcán homónimo, como también con numerosos bosques en los que las araucarias milenarias y los pehuenes se roban todo el protagonismo.
El Parque Nacional Laguna Blanca está ubicado en el corazón de la estepa patagónica y, en último lugar, se destaca el Parque Nacional Los Arrayanes, ubicado en Villa La Angostura, más precisamente en la península de Quetrihué. Con una gran variedad de sorprendentes paisajes, resulta fundamental preservar todos y cada uno de estos rincones de Neuquén no solo para la vida presente, sino especialmente para su disfrute por parte de las generaciones futuras.


