Tomi Cataldi, el hijo de Geraldine Mayer, reapareció tras acusar de maltrato a su mamá y teme por su hermana menor
El primer video de Tomi contando las múltiples situaciones de violencia familiar que vivió durante años con su madre se hizo viral de inmediato. Frente a semejante repercusión, el joven explicó: “Me estaba escribiendo media Argentina por el video que se viralizó, todos los videos son virales en todos lados, y estoy sumamente agradecido. Es algo que nunca creí que me iba a pasar”, dijo.
El hijo de Geraldine también explicó cuál fue el verdadero objetivo de exponer públicamente lo que vivió durante su infancia y adolescencia. “Quería demostrar mi vida, mis experiencias, todo lo que fui pasando a lo largo de toda mi vida”, afirmó. Incluso reconoció que durante mucho tiempo dudó hacer pública su historia, creyendo que las situaciones que vivió eran algo “normal”.
Pero sin dudas uno de los temas que más inquietó a quienes siguieron su relato fue la situación de Suri, su hermana menor de apenas 7 años. Ante las consultas, Tomi decidió aclarar cómo es el vínculo actual con ella y cuál es su realidad. Porque la pregunta fue obvia: si él vivió ese calvario que cuenta, ¿en qué estado se encuentra la menor?
EL NUEVO DESCARGO DE TOMI CATALDI TRAS LA VIRALIZACIÓN DE SU VIDEO SOBRE EL MALTRATO QUE RECIBIÓ DE GERALDINE MAYER, SU MAMÁ
Y según contó, la hija más pequeña de Geraldine estaría bien. “Suri, por el momento, mi hermana, de 7 años, está viviendo con ellos. Yo no tengo contacto alguno con mis padres. La última vez que contacté a mi hermana fue la semana pasada, y la vi bien, la vi feliz. La verdad que no sé si está al tanto de todo esto, pero todo esto yo lo decidí hacer por mi cuenta para contar mi experiencia”, dijo.
Lejos de señalar a la niña, Tomás también explicó que eligió contar todo lo que vivió en su infancia justamente por su hermanita. Dijo que espera que en el futuro pueda crecer en un entorno distinto y que algún día conozca su historia. En ese sentido, sostuvo que desea que su hermana tenga «un camino mucho más fácil de hogar» y que también pueda saberse «quiénes fueron realmente» con él.
A la vez, confesó que necesitaba terminar con años de silencio para empezar una nueva etapa dentro de su vida. “Ya estaba cansado, quería estar feliz”, aseguró. Otro de los momentos más fuertes del video llegó cuando recordó cómo, según su versión, se construían las imágenes familiares que luego aparecían en las redes de Geraldine.
Para Tomás, existía una enorme diferencia entre la realidad que se vivía puertas adentro y la imagen pública que se mostraba. “Cada vez que me aparecen cosas de fotos de mi madre, me voy acordando de todo. Por ejemplo, una foto en la que estaba tirado y me acuerdo que me hacía cosquillas a propósito para que yo sonriera y me riera. Si no salía bien, si no salía esa sonrisa perfecta que ella pintaba en las redes sociales, te gritaba, se frustraba y te culpaba”, relató.
Según explicó, esa dinámica también se repetía con su hermana cuando era más pequeña. “Le decía que sonriera, que dijera todas las cosas que tenía que decir a través de las historias, que era todo mentira, que era todo forzado, que ella tal vez ni quería hacerlo”, recordó Cataldi al asegurar que las fotos y videos se repetían una y otra vez hasta lograr el resultado que buscaba su madre.
En el final, Tomás subrayó que su intención es compartir su experiencia para que otras personas puedan sentirse identificadas y animarse a hablar. “Sé que los dos no tenemos la culpa”, expresó al referirse a él y a su hermana. Una vez más, el nombre de Geraldine, esta vez no por la moda sino por el oscuro trasfondo de su familia y su rol como madre, volvieron a aparecer.


