El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, volvió a posicionarse en la vanguardia de los mandatarios provinciales con mayor nivel de aprobación en el escenario político argentino. Así lo certifica el último informe de opinión pública elaborado a nivel federal por la consultora CB Global Data correspondiente al mes de julio, el cual ubica al tucumano en el segundo puesto del escalafón nacional, siendo superado únicamente por su par de Salta, Gustavo Sáenz. El relevamiento estadístico, cuya recolección de datos se llevó a cabo entre el 1 y el 4 de julio sobre un universo de entre 887 y 1.180 entrevistas por provincia, convalida la supremacía que los jefes territoriales del Noroeste Argentino (NOA) sostienen en el humor social. De acuerdo con las variables métricas del estudio, el salteño Sáenz encabeza la nómina con un 55,3% de adhesión popular, secundado de forma inmediata por Jaldo, quien registra un sólido 54,8% de imagen positiva. El podio federal lo completa el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, con el 53,5% de aprobación. El análisis pormenorizado de la consultora pone de relieve que, a pesar del severo escenario de recesión económica y de la persistente tensión política que domina la agenda nacional, la mayoría de los mandatarios provinciales conserva niveles de valoración ciudadana ostensiblemente superiores a los que registran los principales referentes nacionales. Sin embargo, el fenómeno no es unánime: la polarización social también hace mella en el mapa federal, advirtiéndose que 10 de los 24 gobernadores evaluados ya exhiben diferenciales negativos, con niveles de rechazo que superan a sus respectivos apoyos en sus distritos. En el extremo opuesto de la medición se sitúan los dirigentes con menor crédito social. El último lugar del ranking es ocupado por el riojano Ricardo Quintela, quien cosecha apenas un 43% de consideración positiva. En la misma franja de rezago institucional se ubican el formoseño Gildo Insfrán, con el 43,6%, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien cierra la base de la tabla con un 43,9% de aprobación, a pesar de haber sido el dirigente que mayor recuperación mensual evidenció al escalar 1,9 puntos porcentuales en comparación con el mes de junio. En contrapartida, la contracción estadística más pronunciada la sufrió el mendocino Alfredo Cornejo, cuya imagen positiva retrocedió 2,8 puntos en el mismo período. La lectura política del informe expone una correlación directa entre el alineamiento institucional y la respuesta de los sectores consultados. Aquellos gobernadores que han optado por aceitar canales de gobernabilidad y mantener una relación de cercanía estratégica con la administración central del presidente Javier Milei capitalizan los primeros lugares del muestreo. Por el contrario, los perfiles identificados con una oposición dogmática o confrontativa hacia la Casa Rosada aparecen mayoritariamente relegados a las posiciones más desfavorables del listero. El dividendo político para Tucumán se complementa con la medición efectuada sobre los intendentes de las capitales de provincia. En ese apartado, la jefa municipal de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, ratificó su posicionamiento al consolidarse en el segundo puesto a nivel nacional con un 57,3% de imagen positiva, posicionándose detrás de Leonardo Stelatto, jefe comunal de Posadas, quien lidera con el 58,5%. De este modo, la provincia se instituye en los papeles como el distrito subnacional que mayor nivel de respaldo y homogeneidad política reporta hacia sus máximas autoridades ejecutivas al comenzar el segundo semestre del año. Etiqueta:dos

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, volvió a posicionarse en la vanguardia de los mandatarios provinciales con mayor nivel de aprobación en el escenario político argentino. Así lo certifica el último informe de opinión pública elaborado a nivel federal por la consultora CB Global Data correspondiente al mes de julio, el cual ubica al tucumano en el segundo puesto del escalafón nacional, siendo superado únicamente por su par de Salta, Gustavo Sáenz. El relevamiento estadístico, cuya recolección de datos se llevó a cabo entre el 1 y el 4 de julio sobre un universo de entre 887 y 1.180 entrevistas por provincia, convalida la supremacía que los jefes territoriales del Noroeste Argentino (NOA) sostienen en el humor social. De acuerdo con las variables métricas del estudio, el salteño Sáenz encabeza la nómina con un 55,3% de adhesión popular, secundado de forma inmediata por Jaldo, quien registra un sólido 54,8% de imagen positiva. El podio federal lo completa el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, con el 53,5% de aprobación. El análisis pormenorizado de la consultora pone de relieve que, a pesar del severo escenario de recesión económica y de la persistente tensión política que domina la agenda nacional, la mayoría de los mandatarios provinciales conserva niveles de valoración ciudadana ostensiblemente superiores a los que registran los principales referentes nacionales. Sin embargo, el fenómeno no es unánime: la polarización social también hace mella en el mapa federal, advirtiéndose que 10 de los 24 gobernadores evaluados ya exhiben diferenciales negativos, con niveles de rechazo que superan a sus respectivos apoyos en sus distritos. En el extremo opuesto de la medición se sitúan los dirigentes con menor crédito social. El último lugar del ranking es ocupado por el riojano Ricardo Quintela, quien cosecha apenas un 43% de consideración positiva. En la misma franja de rezago institucional se ubican el formoseño Gildo Insfrán, con el 43,6%, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien cierra la base de la tabla con un 43,9% de aprobación, a pesar de haber sido el dirigente que mayor recuperación mensual evidenció al escalar 1,9 puntos porcentuales en comparación con el mes de junio. En contrapartida, la contracción estadística más pronunciada la sufrió el mendocino Alfredo Cornejo, cuya imagen positiva retrocedió 2,8 puntos en el mismo período. La lectura política del informe expone una correlación directa entre el alineamiento institucional y la respuesta de los sectores consultados. Aquellos gobernadores que han optado por aceitar canales de gobernabilidad y mantener una relación de cercanía estratégica con la administración central del presidente Javier Milei capitalizan los primeros lugares del muestreo. Por el contrario, los perfiles identificados con una oposición dogmática o confrontativa hacia la Casa Rosada aparecen mayoritariamente relegados a las posiciones más desfavorables del listero. El dividendo político para Tucumán se complementa con la medición efectuada sobre los intendentes de las capitales de provincia. En ese apartado, la jefa municipal de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, ratificó su posicionamiento al consolidarse en el segundo puesto a nivel nacional con un 57,3% de imagen positiva, posicionándose detrás de Leonardo Stelatto, jefe comunal de Posadas, quien lidera con el 58,5%. De este modo, la provincia se instituye en los papeles como el distrito subnacional que mayor nivel de respaldo y homogeneidad política reporta hacia sus máximas autoridades ejecutivas al comenzar el segundo semestre del año. Etiqueta:dos

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, volvió a ubicarse entre los mandatarios provinciales con mejor imagen del país. Así lo refleja el último ranking elaborado por la consultora CB Opinión Pública (CB Consultora) correspondiente a julio, que lo posiciona en el segundo lugar a nivel nacional, solo por detrás del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz.

El relevamiento fue realizado entre el 1 y el 4 de julio mediante encuestas efectuadas en las 24 provincias argentinas, con muestras que oscilaron entre 887 y 1.180 casos por distrito.

Según el informe, Gustavo Sáenz encabeza el ranking con un 55,3% de imagen positiva, seguido muy de cerca por Osvaldo Jaldo, con 54,8%, mientras que el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, completa el podio con 53,5%.

 

 

Gobernadores con mejor valoración

El estudio señala que, pese al complejo contexto económico y político que atraviesa el país, varios gobernadores mantienen niveles de aprobación superiores a los de los principales dirigentes nacionales. Sin embargo, también advierte que la situación no es homogénea: 10 de los 24 mandatarios provinciales presentan actualmente un diferencial negativo de imagen, con más opiniones desfavorables que favorables.

Los gobernadores con menor imagen positiva

En el otro extremo del ranking aparece el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, con un 43% de imagen positiva. Lo siguen Gildo Insfrán (Formosa), con 43,6%, y Axel Kicillof (Buenos Aires), con 43,9%.

No obstante, el informe destaca que Kicillof fue el mandatario que más creció respecto de la medición de junio, al aumentar 1,9 puntos porcentuales. En contraste, el mayor retroceso mensual correspondió al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, cuya imagen cayó 2,8 puntos.

Chahla también figura entre los intendentes con mejor imagen

El informe de CB también evaluó a los intendentes de las capitales provinciales. En ese apartado, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, se ubicó segunda a nivel nacional, con un 57,3% de imagen positiva.

El primer lugar fue para el intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, quien alcanzó un 58,5% de aprobación.

Con estos resultados, Tucumán vuelve a posicionarse entre las provincias cuyos principales dirigentes ejecutivos registran los mayores niveles de respaldo ciudadano en las mediciones nacionales.

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