Murió Luis Margani, el actor de Mundo grúa, a los 77 años

Murió Luis Margani, el actor de Mundo grúa, a los 77 años


La cultura argentina enfrenta una triste noticia: murió Luis Margani, el actor que alcanzó un lugar inolvidable en el cine nacional por su papel protagónico en Mundo grúa. Tenía 77 años y su fallecimiento fue confirmado por la Asociación Argentina de Actores, que lo despidió con un mensaje de profundo pesar.

 

 

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Margani había nacido en Sicilia, Italia, el 4 de septiembre de 1948, y llegó a la actuación después de una vida marcada por otros oficios y recorridos poco convencionales para el ambiente artístico. Durante muchos años trabajó como electricista de automóviles y también fue bajista de Séptima Brigada, el grupo musical que popularizó el tema Paco Camorra.

Ese origen fuera de los circuitos tradicionales fue parte de lo que le dio a su presencia en pantalla una fuerza tan particular. Margani no tenía el perfil clásico de actor formado en escuelas o conservatorios, pero su rostro, su voz y su manera de habitar los personajes conectaron de inmediato con una forma de cine más cruda, cotidiana y cercana.

Su gran salto llegó de la mano de Pablo Trapero, quien primero lo convocó para el cortometraje Negocios, en 1995, y luego lo eligió para protagonizar Mundo grúa, estrenada en 1999. Allí Margani interpretó a Rulo, un hombre de mediana edad que intenta sostenerse entre trabajos inestables, vínculos familiares, changas y la amenaza constante del desempleo.

El comunicado de la Asociación Argentina de Actores sobre la muerte de Luis Margani.
El comunicado de la Asociación Argentina de Actores sobre la muerte de Luis Margani.

Ese papel se convirtió en una marca definitiva de su carrera. Por su actuación en Mundo grúa, Margani recibió el Cóndor de Plata como Actor revelación, un reconocimiento que terminó de ubicarlo como una figura singular dentro del cine independiente argentino. Su interpretación no necesitaba grandes gestos: transmitía dignidad, cansancio, ternura y verdad.

Después de esa película, Margani construyó una trayectoria sólida en cine, televisión, plataformas y teatro. Participó en producciones como Una noche con Sabrina Love, La fuga, El favor, Industria argentina, Palermo Hollywood, La suerte está echada, Forajidos de la Patagonia, Doble discurso y La sublevación, entre otras.

En televisión también dejó su sello en ficciones muy recordadas. Formó parte de Tumberos, Resistiré, Luna salvaje, Los Roldán, Costumbres argentinas, Mujeres asesinas, Educando a Nina, Son amores, Viudas e hijos del rock and roll, Trátame bien y Los exitosos Pells. En los últimos años, además, ganó visibilidad por interpretar a Julio Grondona —extitular de la AFA— en la serie El presidente.

Luis Margani como Julio Grondona, en El presidente.
Luis Margani como Julio Grondona, en El presidente.

Por qué Mundo grúa fue clave para Luis Margani y para el cine argentino

No fue solo la película que cambió la vida artística de Luis Margani: Mundo grúa también fue una obra fundamental para entender una etapa decisiva del cine argentino. La ópera prima de Trapero apareció a fines de los años 90, en pleno impulso del llamado Nuevo cine argentino, con historias más austeras, personajes comunes, escenarios reconocibles y una mirada social directa.

Filmada en blanco y negro, con una estética cercana al registro documental, la película mostró el mundo del trabajo, la precariedad y la vida cotidiana sin golpes bajos ni discursos forzados. Rulo no era presentado como un símbolo abstracto, sino como un hombre concreto, atravesado por problemas reales, deseos simples y una dignidad persistente.

Uno de los pósters de Mundo grúa, con Luis Margani.
Uno de los pósters de Mundo grúa, con Luis Margani.

Esa autenticidad fue parte del impacto. Mundo grúa coincidió con la primera edición del BAFICI, donde fue premiada, y abrió el camino internacional para Trapero. También consolidó una forma de narrar que influiría en muchos realizadores posteriores: menos artificio, más calle, más cuerpo, más verdad.

La muerte de Luis Margani deja una tristeza profunda, pero también una imagen imborrable: la de un actor que llegó al cine desde un lugar inesperado y terminó dejando uno de los personajes más humanos del cine argentino contemporáneo. Su Rulo seguirá siendo una postal sensible de una época, de una forma de trabajar y de una manera de mirar a los que rara vez ocupan el centro de la pantalla.

 

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