El truco viral para que los tuppers no queden con olor a comida después de lavarlos

El truco viral para que los tuppers no queden con olor a comida después de lavarlos


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El truco casero más simple para evitarlo es lavar primero el recipiente con agua tibia y detergente, enjuagarlo bien y después dejarlo en remojo con bicarbonato de sodio. No hace falta usar demasiado producto ni mezclar ingredientes fuertes: alcanza con llenar el tupper con agua tibia y agregar una cucharada de bicarbonato. Luego se deja actuar varias horas o, si el olor es intenso, durante toda la noche.

El bicarbonato ayuda a neutralizar olores y es especialmente útil cuando el recipiente ya fue lavado, pero conserva ese aroma a comida guardada. Después del remojo, hay que enjuagar muy bien con agua limpia y volver a lavar con una esponja suave si todavía quedan restos de grasa en las esquinas o en la tapa.

Otro detalle importante es el secado. Guardar los tuppers cerrados cuando todavía están húmedos puede hacer que el olor vuelva o que aparezca olor a encierro. Por eso, lo mejor es dejarlos secar destapados, con buena ventilación, antes de apilarlos o ponerles la tapa.

Cómo sacar el olor de los tuppers sin arruinarlos

Para que el truco funcione mejor, conviene evitar algunos errores comunes al lavar recipientes plásticos.

  • Lavar primero con detergente para quitar grasa y restos de comida.
  • Usar agua tibia, no hirviendo, para no deformar el plástico.
  • Agregar una cucharada de bicarbonato dentro del recipiente.
  • Dejar actuar varias horas o toda la noche si el olor es fuerte.
  • Limpiar bien las tapas, especialmente las gomas y bordes.
  • Enjuagar hasta que no queden restos de bicarbonato.
  • Secar destapado antes de guardar.

Si el olor persiste, se puede hacer un segundo remojo con partes iguales de agua y vinagre blanco durante unas horas, y después lavar y secar muy bien. No conviene usar esponjas metálicas ni productos abrasivos, porque pueden rayar el plástico y hacer que absorba más olor con el tiempo.

El secreto no está en perfumar el tupper, sino en quitar lo que queda atrapado después del lavado. Con bicarbonato, paciencia y un buen secado, los recipientes pueden quedar mucho más frescos y listos para volver a usarse sin olor a comida vieja.

 

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