El fenómeno que ni la muerte detuvo: 65 cuadras de fila para despedir al Indio Solari en Villa Domínico
Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a formarse largas filas en las inmediaciones del predio. Con el correr de las horas, la convocatoria fue creciendo hasta transformarse en una verdadera marea humana que se extendió por varias cuadras y dejó imágenes impactantes de una despedida pocas veces vista en la Argentina.
Banderas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, remeras con la imagen del artista, canciones coreadas al unísono y lágrimas marcaron una jornada cargada de emoción. Muchos seguidores llegaron desde distintas provincias luego de viajar durante toda la noche con un único objetivo: darle el último adiós a una figura que marcó sus vidas.
Para muchos de los presentes, la despedida fue definida como “la última misa ricotera”, en referencia a las históricas convocatorias multitudinarias que acompañaron durante décadas la carrera del Indio Solari. Familias enteras, jóvenes y adultos compartieron la misma emoción frente a la pérdida de uno de los músicos más influyentes de la historia argentina.
El fallecimiento del cantante ocurrió el pasado viernes en su residencia de Parque Leloir. Tenía 77 años y desde hacía varios años convivía con la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que había hecho público tiempo atrás. Según trascendió en las últimas horas, la causa de muerte habría sido un accidente cerebrovascular (ACV) no traumático.
Mientras la multitud avanzaba lentamente para ingresar al polideportivo, desde las redes oficiales del artista compartieron mensajes destinados a los seguidores, agradeciendo el cariño recibido y destacando el clima de respeto que acompañó toda la jornada.

Las imágenes que llegaron desde Villa Domínico reflejaron la magnitud del fenómeno cultural que representó el Indio Solari. Aplausos espontáneos, cánticos históricos y mensajes de agradecimiento se multiplicaron durante toda la despedida, en una demostración de amor pocas veces vista para un artista argentino.
Además, distintos músicos y figuras del espectáculo también se sumaron a los homenajes durante las últimas horas, recordando el legado que dejó el exlíder de Los Redondos tanto dentro como fuera de los escenarios. A medida que avanzó la jornada, quedó en evidencia que la obra del Indio trascendió generaciones.
La multitud que colmó las calles de Villa Domínico confirmó que su música sigue ocupando un lugar central en la cultura popular argentina. Entre lágrimas, abrazos y canciones, miles de personas eligieron despedir a un artista irrepetible que dejó una huella imborrable en la historia del rock nacional. Su partida marca el final de una era, pero también el comienzo de un legado que seguirá vivo en cada una de sus canciones.



