Universidades en tensión: el Gobierno busca cerrar el conflicto antes de la decisión de la Corte
El Poder Ejecutivo nacional agiliza los canales de diálogo con las máximas autoridades de las universidades y evalúa concretar un llamado formal en la semana actual con el propósito de resolver por vía de un acuerdo el litigio judicial enfocado en el presupuesto, mientras se aguarda un pronunciamiento decisivo de la Corte Suprema respecto a la Ley de Financiamiento Universitario.
Voceros gubernamentales confirmaron a la señal TN que los ejes de discusión son abarcativos, incluyendo demandas de readecuación de haberes docentes, becas y reparto de partidas adeudadas a centros de salud dependientes del sector académico. Desde el entorno de la administración central ratificaron a ese mismo medio que existe disposición recíproca favorable para alcanzar un consenso, aunque no se estableció el día exacto para la reunión con los delegados del Consejo Interuniversitario Nacional.
La articulación de esta estrategia se encuentra coordinada por la Procuración del Tesoro, bajo la conducción de Sebastián Amerio, cuyos letrados analizan la viabilidad técnica del pacto. La propuesta que el oficialismo transmitió previamente contemplaba la remisión de los fondos previstos en la iniciativa legislativa girada por el Ejecutivo en febrero, orientada a sustituir la normativa vigente y atenuar el impacto fiscal al reconocer mermas salariales acontecidas exclusivamente en el ciclo 2025.
Como contrapartida, las dependencias oficiales exigen que las instituciones de educación superior desistan de la medida cautelar elevada ante los tribunales, la cual reclama incrementos según la evolución del Índice de Precios al Consumidor. El objetivo es lograr un consenso con las universidades para desactivar la causa en la Corte.
Un dictamen desfavorable del máximo tribunal obligaría al Estado a erogar una cifra estimada en 2,5 billones de pesos hacia las casas de altos estudios. A su vez, representantes del Consejo Interuniversitario Nacional advirtieron que no recibieron propuestas formales y se mantienen a la expectativa.
En este marco, los gremios sostienen sus protestas, habiendo concretado paros de veinticuatro horas por parte de la Federación de Docentes de las Universidades y clases públicas de la UBA frente a Tribunales. El descontento en las universidades genera advertencias de intensificar la lucha al comienzo del período lectivo posterior.



