Caso Nando Rodríguez en Simoca: Investigan presunta tortura y muerte en comisaría
Jonathan Emmanuel “Nando” Rodríguez, de 22 años, falleció tras ser alojado en la Comisaría de Simoca. La querella afirma que la evidencia médica describe un cuadro «altamente compatible» con lesiones corporales de extrema gravedad.
SIMOCA, Tucumán.– La Justicia penal investiga las causas del fallecimiento de Jonathan Emmanuel «Nando» Rodríguez, un joven que perdió la vida el pasado 6 de abril, luego de haber permanecido bajo custodia de la Policía de Tucumán en la comisaría de Simoca. Mientras que la versión inicial de la fuerza apuntaba a una «descompensación» y a una autopsia preliminar que indicaba broncoaspiración, la familia de la víctima y su representación legal denuncian penalmente que se trató de un caso de apremios ilegales y tortura.
Los hechos y el traslado
El caso se originó el sábado 4 de abril. De acuerdo con las declaraciones públicas de la hermana del joven, Nando atravesaba un cuadro de consumo problemático de sustancias y, al sufrir una crisis de alteración en su domicilio, se solicitó la asistencia policial. Registros audiovisuales e informes del caso confirman que el joven subió al móvil policial por sus propios medios y sin ofrecer resistencia.
La familia denunció que el protocolo exigía que Rodríguez fuera trasladado de inmediato a un centro de salud para su contención médica. Sin embargo, fue derivado en primer término a la Comisaría de Simoca. Apenas noventa minutos más tarde, el joven tuvo que ser retirado de la seccional en estado crítico, siendo internado con asistencia respiratoria mecánica y en coma en un hospital de San Miguel de Tucumán, donde finalmente falleció dos días después.
La evidencia médica que objeta la versión oficial
El abogado de la familia Rodríguez, el Dr. Benjamín Núñez Arévalo, realizó una fuerte presentación ante las autoridades judiciales para objetar la hipótesis de una muerte por intoxicación o causas naturales. Según detalló la querella, los datos clínicos incorporados al expediente revelan un cuadro «altamente compatible» con daño corporal severo y extrema violencia.
Entre las pruebas presentadas se destacan análisis de laboratorio que arrojaron un nivel de la enzima CPK superior a las 26.000 unidades por litro, un parámetro médico que indica una destrucción muscular masiva provocada por traumatismos severos, golpes o aplastamiento. Asimismo, el entorno de la víctima señaló que en el hospital se escuchaban gritos de agonía y que el cuerpo presentaba signos visibles de maltrato físico.
Avances judiciales y reclamo social
La causa está en manos de la Unidad Fiscal a cargo del doctor Gerardo Salas. En el marco de las primeras medidas, se ordenó el allanamiento de la Comisaría de Simoca, procediéndose al secuestro de los libros de guardia y de los teléfonos celulares de todo el personal policial que prestaba servicios durante esa jornada.


