Marta Fort ganó una apuesta sexual en un hotel de Alemania: «Fui con un grupo morboso»

Marta Fort ganó una apuesta sexual en un hotel de Alemania: «Fui con un grupo morboso»


la hija del recordardo Ricardo Fort —gloria eterna al Comandante—, pero a medida que pasa el tiempo se va soltando, se anima a experimentar, se muestra tal cual es en cada aparición suya. Porque a los 22 años, vive. Y ama, ríe, come y también… sí, por supuesto. ¡¿Quién no?!

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Invitada a Blender at Night, el ciclo en streaming de José María Listorti, la hermana de Felipe Fort —quien también se muestra cada vez más desenvuelto— dejó un tendal de confesiones jugosas. Pero la que nos ocupa tiene que ver con la vez que estuvo en Alemania con un grupo al que definió como «morboso». Porque el viaje era laboral, pero terminó siendo muy pl acentero.

Allí, al otro lado del Atlántico, la fama de Martita es nula, claro. Y como le sucede a otras personalidades que en nuestro país no pueden pasar inadvertidos ni en la sala de espera de un hospital, el hecho de recuperar el anonimato hizo que en Europa incursionara con libertad en actividades que aquí no puede practicar. Como estar en una app de citas. «Nunca había tenido una», explicó.

LA APUESTA SEXUAL QUE ACEPTÓ MARTA FORT

En la tierra de las cervezas y las salchichas, la joven hizo «chongo a domicilio», como bien lo definió Listorti. Porque con este grupo morboso, «un día hicimos una apuesta: ‘Hoy pierde el que no coge’. Y yo no perdí«. Marta recordó entonces que se bajó una app en el celu y fue elegiendo perfiles «al azar» hasta que hizo match con un joven de 27 años.

Tras un breve chat, el elegido —se intuye alemán, aunque no hubo precisiones sobre su nacionalidad— fue hasta el hotel donde estaba alojada. «Tomamos un poco de vino y…», deslizó la blonda. ¡Apuesta ganada! Eso sí: no se especificó cuál era el premio.

Marta Fort. (Instagram)
Marta Fort. (Instagram)

Surgió entonces una confusión. Porque fue el conductor, el bueno de José María, quien se enredó en el relato. Creyó que el muchacho que le permitió a Marta alardear ante su grupo morboso sobre la apuesta ganada, era taxi boy. «El tipo que venía, ¿cobraba por hora o era un tipo común?», dijo Listorti, perdido.

La respuesta de la hija de Ricardo resonó en el estudio de Blender: «¡Mirá si yo voy a pagar por sexo!», respondió Martita. Bueno, el problema no sería falta de fondos, claro.

 

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