El equipo que coordina la reforma del Código de Planeamiento Urbano incorpora propuestas de expertos universitarios
La Municipalidad y profesionales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT profundizaron el intercambio de ideas para definir criterios vinculados al crecimiento de la capital, con eje en sostenibilidad, servicios y planificación metropolitana.
Del encuentro, realizado en la sede que esa unidad académica posee en el Centro Universitario Herrera (Quinta Agronómica), en avenida Kirchner al 1800, participaron equipos de investigación y funcionarios de Obras Públicas del Municipio, encabezados por el coordinador del proyecto de reforma del CPU, Luis Lobo Chaklián.
“Nos encontramos acá en la Facultad de Arquitectura, mi casa. Hace bastante que no venía, cosa que me encanta”, expresó Lobo Chaklián al inicio de la reunión, donde destacó la importancia de abrir el debate a distintos sectores vinculados al urbanismo y la planificación, por decisión de la intendente Rossana Chahla.
El funcionario explicó que la convocatoria surgió a partir de una invitación de las autoridades académicas “para dialogar, intercambiar opiniones e información sobre lo que es la reforma del Código de Planeamiento Urbano”.
Lobo Chaklián remarcó que la actualización de la normativa será clave para definir el perfil de la capital tucumana durante las próximas décadas. “Este nuevo código, que nos regirá por los próximos 30 o 35 años, amerita que incorporemos nuevos elementos”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que el proyecto apunta a construir una ciudad pensada de manera colectiva. “Como una ciudad es una construcción colectiva, es necesario que todos participen y que el resultado de las modificaciones refleje el espíritu y la voluntad de cada uno de los ciudadanos”, manifestó.
El coordinador del proyecto adelantó además algunos de los ejes que contendrá la nueva normativa urbana. “Tiene algunas cosas nuevas interesantes: una visión metropolitana, el tratamiento del medio ambiente, habla de ciudad inteligente, nuevas centralidades, un equilibrio en servicio y en infraestructura”, enumeró. Y agregó: “Una cantidad de cosas que, en definitiva, van a hacer que modelemos o vayamos redefiniendo cuál va a ser la identidad definitiva que va a tener esta ciudad”.
Durante la reunión participaron docentes y representantes de distintas cátedras de la Facultad de Arquitectura. “Es la segunda reunión; ya cuatro cátedras la semana pasada se expresaron, ahora estamos hablando con otras cuatro cátedras más”, detalló Lobo Chaklián.
Según indicó, los aportes académicos serán incorporados al documento final que contendrá la reforma del Código de Planeamiento Urbano. “Cada una de las cosas que aportan son realmente interesantísimas. Creemos que estamos en el nuevo rumbo”, afirmó.
El funcionario municipal insistió en que el actual código quedó desactualizado frente al crecimiento demográfico y los nuevos desafíos urbanos. “No nos contiene este código. Es un código que tiene casi 30 años, que no representa la actualidad”, advirtió.
“Era una ciudad que en ese momento tenía casi 470.000 habitantes. Hoy tenemos 600.000, pero estamos pensando en los 800.000 de dentro de 30 años”, explicó.
Por eso, señaló que el nuevo texto incorporará cuestiones vinculadas al medio ambiente, las nuevas tecnologías, la movilidad y las densidades urbanas. “El código actual no lo tiene y lo vamos a incorporar en este nuevo proyecto”, aseguró.
Aporte académico y profesional
Por su parte, el decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, Roberto Gómez López, consideró que la reforma “es fundamental porque es el sistema que regula el funcionamiento de la ciudad y es el lugar donde todos convivimos”.
El académico sostuvo que las ciudades actuales requieren regulaciones mucho más complejas que las vigentes décadas atrás. “No es simplemente un problema de dimensiones geométricas o de usos del suelo; implica la construcción de la regulación de un sistema muy complejo de diferentes niveles y capas”, explicó.
En ese marco, coincidió en que la normativa vigente quedó desactualizada. “Tenemos un código que realmente está desactualizado, que incluso fue pensado desde otra perspectiva totalmente diferente de la que se piensa en los códigos actuales”, señaló.
Consultado sobre la participación de la universidad en el proceso, Gómez López afirmó que la Facultad tendrá un rol central. “La Facultad tiene que tener una participación principal; eso es fundamental”, subrayó.
Además, indicó que pondrán a disposición del Municipio todos los recursos académicos necesarios para colaborar en la reforma. “Vamos a poner a disposición todas las cátedras y los institutos que tenemos para trabajar en el plan”, afirmó.
Finalmente, Gómez López valoró el encuentro como una instancia de articulación positiva entre la universidad y el Estado municipal. “Fue una reunión muy positiva porque en estos ámbitos es donde realmente hacemos una transferencia importante al gobierno, donde podemos expresar todos nuestros conocimientos y donde se puede plasmar en la realidad el conocimiento que tenemos en las cátedras”, concluyó.


