Diego Brancatelli y Cecilia Insinga la pasaron mal en los Martín Fierro: “Vergüenza no podés tener si estás casada con él”
Porque, a pesar de que el escándalo desnudó la intimidad más profunda del matrimonio, el caso de Brancatelli, Insinga y también Elbusto, siempre vuelve. Y de alguna forma, hasta con alguna picardía casi intencional y cómplice, este lunes, en la ceremonia de los Martín Fierro, resurgió en los comentarios que hizo Robertito Funes Ugarte.
El episodio se dio de forma insólita, con un ida y vuelta muy picante pero que a su vez generó un clima de incomodidad dentro de la pareja. Todo fue mientras presentaban la alfombra roja, cuando en una de las entrevistas clásicas, Robertito y Sol Pérez entrevistaron a Brancatelli e Insinga para saber cómo se preparaban para vivir la noche.
Antes que nada, el conductor abrió juego con Cecilia, que estaba nominada para la terna de mejor movilera. “Hoy está Cecilia Insinga nominada, somos nueva pareja en conducción”, comenzó diciendo Robertito. “Vamos a debutar en La Nación + a la mañana con la Ceci”, siguió. “Muy tempranito… te vamos a hacer madrugar”, respondió la periodista.
ROBERTITO FUNES UGARTE ARRINCONÓ A CECILIA INSINGA Y DIEGO BRANCATELLI EN LOS MARTÍN FIERRO
Después de desfilar por la alfombra roja, Insinga contó que le incomodaba un poco la situación de mostrar su vestido. Sin embargo, Robertito salió rapidísimo con un comentario: “¿Vergüenza? Si estás casada con Brancatelli todo eso no cuenta”, dijo entre risas. “Exactamente”, respondió por su parte Diego, sin saber muy bien cómo reaccionar y algo desequilibrado por el momento.
Pero el conductor de la alfombra roja de los Martín Fierro siguió subiendo la apuesta. “¿Cómo es vivir con este hombre? ¿Es difícil?”, lanzó con picardía hacia Cecilia. “Difícil, difícil”, respondió tajante la periodista. “Difícil, ¿no? ¿Se porta bien? ¿Hace las cosas como las tiene que hacer?”, siguió pinchando Robertito. “Y…”, contestó ella, en ese silencio que vale mucho.
Al lado de ambos, Brancatelli no sabía qué hacer. Solo callado, incómodo. “¿Está más tranquilo igual, no?”, intervino Sol Pérez. “Sí, sí. Bajó mil cambios”, respondió Cecilia, mientras su esposo asentía con la cabeza. Y si bien después dieron un volantazo para volver a hablar de los premios en cuestión, al periodista -que hoy está en el programa de Georgina Barbarossa- se lo notó tenso.


