Maxi López quedó envuelto en una guerra de denuncias cruzadas por destrozos y deudas millonarias en el Chateau: «Él lo usó mientras…»
Pero todo explotó cuando, en noviembre de 2023, la inquilina avisó que no renovaría y que dejaría el lugar en febrero. En diciembre la madre de Maxi fue a ver el departamento con la inmobiliaria, y no detectaron grandes problemas. Sin embargo, el 15 de febrero, con el departamento ya vacío, la versión cambió por completo. El departamento estaba en un estado calamitoso.
Según contó Fernanda Iglesias, encontraron el lugar muy deteriorado: pisos rayados, anafes rotos, azulejos agujereados, cocina sucia, electrodomésticos dañados y hasta la tela del tapizado del palier despegada. “Cuando van al departamento ya vacío, dicen: ‘Esto está hecho un desastre, está todo mal’. López furioso, ´me rompieron el anafe, agujerearon los azulejos, hay que arreglar todo´”, relató.
QUÉ HIZO MAXI LÓPEZ AL VER LOS DESTROZOS EN SU DEPARTAMENTO
Maxi decidió no devolver el depósito de garantía —unos siete mil dólares— y avanzó con una restauración total del inmueble. “Se ponen a arreglar el departamento, febrero, marzo, abril y en mayo terminan de reparar todo y gastan como 90 mil dólares”, explicó Iglesias. Para respaldarse, el ex de Wan
Pero, del otro lado, la ex inquilina respondió con una contrademanda exigiendo la devolución del depósito, el pago de impuestos inmobiliarios y expensas extraordinarias y además lanzó una acusación inesperada: aseguró que Maxi usó el departamento durante el verano mientras estaba alquilado. “Hay un chat donde la mamá de Maxi dice: ‘Maxi se fue ayer, así que vengan y empiecen a organizar la mudanza’. O sea que Maxi López estuvo viviendo ahí”, señaló la periodista.
Según esa versión, hay pruebas: cámaras de seguridad y hasta recibos del restaurante del edificio que probarían que Maxi y su hijo Valentino estuvieron en la propiedad durante enero y parte de febrero. Esa situación podría complicar aún más el expediente, porque cambiaría por completo el eje del conflicto y abriría otra discusión sobre el uso real del inmueble.
La causa tramita en el Juzgado N° 47 de Juan Pablo Lorenzini y reúne fotos, chats, recibos, testimonios y una larga lista de pruebas. Ahora será la Justicia la que deberá definir qué daños fueron reales, cuáles corresponden al desgaste normal del uso cotidiano y si hubo mala fe o abuso de confianza. “Maxi usó ese departamento mientras estaba alquilado. Entonces, ¿quién hizo los daños?”, planteó Fernanda Iglesias.

