El Gobierno define la venta de AySA y busca recaudar fondos clave para los próximos pagos
En una apuesta por fortalecer las reservas y cumplir con los compromisos financieros internacionales, el Ministerio de Economía aceleró las gestiones para concretar la privatización de Aysa. Durante su reciente actividad oficial en Washington, el ministro Luis Caputo detalló que la enajenación de empresas públicas es un pilar central para cubrir los vencimientos de deuda de julio, que ascienden a 4.200 millones de dólares.
Según informaron fuentes con conocimiento del tema a TN, la administración nacional planea oficializar antes de finales de abril los pliegos de concesión y el llamado a licitación, con el objetivo de obtener una recaudación inicial estimada en 500 millones de dólares mediante la transferencia de las acciones estatales.
El proceso, que cuenta con el respaldo legal de la Ley Bases, contempla la oferta de un paquete mayoritario de la compañía. Inicialmente, se concesionará el 51% del capital accionario de Aysa, mientras que el 39% restante se reservará para una futura oferta pública en el mercado bursátil, manteniendo los trabajadores el 10% del total.
Para incrementar el interés de los inversores, entre los que figuran grupos como la brasileña Sabesp, la francesa Veolia y el holding local Roggio, el Gobierno aprobó un presupuesto para la prestadora de servicios hídricos que proyecta un superávit financiero superior a los 4.800 millones de pesos para este año.
Además, el nuevo marco regulatorio faculta a esta compañía de saneamiento a interrumpir el servicio de agua y cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires en casos de falta de pago por parte de los usuarios.A pesar de los retrasos operativos que postergaron el cronograma original previsto para inicios de 2026, el equipo económico confía en que la adjudicación final de Aysa se concrete en un plazo de tres meses tras la evaluación de las capacidades técnicas de los oferentes.
Esta operación forma parte de un programa de financiamiento más amplio con el que Caputo aspira a reunir cerca de 10.000 millones de dólares, sumando los aportes por la venta de Aysa junto a otras entidades como Belgrano Cargas o Enarsa, y créditos de organismos como el Banco Mundial. De esta manera, el Palacio de Hacienda busca despejar las dudas sobre la solvencia fiscal y asegurar los recursos necesarios para el calendario de pagos de los títulos públicos en manos de bonistas.

