Las modificaciones que el Gobierno Nacional hizo a las tarifas de gas: cómo afectará a los usuarios
El Gobierno Nacional oficializó cambios en el esquema de subsidios al gas que impactarán directamente en las facturas residenciales. La medida habilita al Ministerio de Economía a aumentar o disminuir hasta un 50 % los recargos destinados al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales, lo que abre la puerta a ajustes en los costos que financian el beneficio en zonas frías.
El fondo se conforma con un recargo de hasta el 7,5 % sobre el precio del compuesto natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) por cada metro cúbico consumido. Estos recursos del gas se destinan a sostener las boletas de los usuarios residenciales en regiones con bajas temperaturas y la normativa vigente establece que dicho esquema tendrá una validez hasta el 31 de diciembre de 2031.
Esta decisión fue formalizada en el Decreto 266/2026, el cual ya figura dentro del Boletín Oficial y que establece las facultades al Ministerio de Economía con el fin de agilizar la gestión de los recursos energéticos. El texto fundamenta la medida en la necesidad de una «mejor administración que permita concretar las metas políticas diagramadas», además de señalar que el ejercicio de esta facultad es impostergable.
La recaudación y el control de los fondos quedarán bajo la órbita de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que tendrá la responsabilidad de supervisar el flujo de recursos. Así, el Palacio de Hacienda podría realizar modificaciones en los costos que financian los subsidios sin necesidad de intervenciones del Ejecutivo.
El impacto de la medida dependerá de como la apliquen en los próximos meses, ya que para los usuarios podrían verse afectados por subas o bajas en las facturas de gas según las decisiones que tome la cartera de economía. Sin embargo, está claro que la política energética de la gestión actual busca que la asistencia a las zonas frías sea equitativa y no rompa la sostenibilidad fiscal.
Pan, leche y carne: cómo la inflación y los impuestos cambian el consumo
El informe de FADA reveló que las familias argentinas redujeron su consumo de carne vacuna en cinco kilos por persona en el último año, mientras aumentaron el de cerdo en 1,5 kilos. La diferencia de precios, con la carne de vaca subiendo 64 % frente al 25% del cerdo, explica parte del cambio en los hábitos de consumo.
Además, se registró un incremento del 7 % en el consumo de lácteos, favorecido por una suba de precios menor a la inflación. El estudio también destacó que los impuestos representan uno de cada cuatro pesos que se pagan en pan, leche y carne, y que la guerra en Medio Oriente impactará en los costos logísticos y de producción, presionando aún más los precios en las góndolas.

