Otra vez lo mismo: millonario auxilio a empresarios mientras los usuarios siguen viajando peor

Otra vez lo mismo: millonario auxilio a empresarios mientras los usuarios siguen viajando peor

El sistema de transporte público de Tucumán atraviesa una nueva crisis, y la respuesta del Gobierno vuelve a generar polémica: un anticipo de 2.000 millones de pesos para las empresas, mientras los usuarios continúan padeciendo un servicio cada vez más deficiente.

La medida comenzó a definirse tras una reunión en el Ministerio de Economía provincial y busca compensar el fuerte aumento del gasoil, que en pocas semanas pasó de costar alrededor de 1.400 a casi 2.500 pesos por litro. Este incremento desajustó los costos de las empresas, que reaccionaron reduciendo frecuencias y advirtiendo sobre posibles recortes aún más profundos.

Como consecuencia, la gente ya siente el impacto en la calle: menos colectivos, más espera y viajes en condiciones cada vez más precarias, sobre todo en horarios pico.

El aporte estatal funciona apenas como un “parche” para evitar un colapso inmediato del sistema, pero no resuelve el problema de fondo. Desde el propio Gobierno reconoc en que la discusión estructural se pateó para la próxima semana, cuando se retomarán las negociaciones con los empresarios.

Mientras tanto, el auxilio económico alcanzará a todas las líneas que operan en la Capital y el interior, en un esquema que vuelve a poner en el centro a las empresas, pero deja en segundo plano a los usuarios.

Desde el Municipio de San Miguel de Tucumán marcaron una postura más dura. La intendenta Rossana Chahla advirtió que no habrá nuevos subsidios sin una reestructuración “eficiente” del sistema. Incluso señalaron que las empresas aún no presentaron datos clave sobre costos y recorridos, lo que genera más dudas sobre el destino de los fondos.

En paralelo, la crisis también golpea a los trabajadores. Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) alertan que hay más de 3.100 puestos en riesgo y denuncian atrasos salariales: los choferes todavía no cobraron la totalidad de marzo y acumulan una deuda cercana a los 650.000 pesos por trabajador.

La amenaza de un paro sigue latente.

Así, el millonario anticipo puede descomprimir la situación en lo inmediato, pero no cambia una realidad que los usuarios conocen bien: menos unidades, peor servicio y un sistema que, una vez más, parece sostenerse con fondos públicos sin soluciones reales a la vista.

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