Ranking de desocupación 2026: las 5 ciudades donde más creció el desempleo este año
El panorama del mercado de trabajo en Argentina cerró el último tramo de 2025 con indicadores que reflejan un deterioro en el empleo, alcanzando una tasa de desocupación del 7,5% que afecta a más de 1,6 millones de personas. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares procesados por el Indec, esta cifra marca un retroceso tanto en la medición interanual como en la comparativa trimestral.
Al profundizar en el ranking de los aglomerados urbanos, la ciudad de Corrientes encabezó el crecimiento de la desocupación en el país, registrando un salto de 4,2 puntos porcentuales al pasar de un 1,9% a un 6,1%. El podio de los incrementos más severos lo completan Río Gallegos y Río Cuarto, ambas localidades con una suba de 3,4 puntos en sus índices durante el último año.
A nivel regional, el Gran Buenos Aires se consolidó como la zona con mayor paro forzoso del país con un 8,6%, impulsado principalmente por los partidos del conurbano que alcanzaron un 9,5%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se mantuvo en un 4,8%.
En términos de volumen poblacional, estos centros urbanos fueron los que más individuos aportaron al total nacional de desempleados, sumando 97.000 y 18.000 personas respectivamente. Por su parte, la región Pampeana se ubicó como la segunda área más comprometida con un 7,7%, destacándose niveles críticos del 9,5% en el Gran La Plata y Mar del Plata, seguidos de cerca por San Nicolás-Villa Constitución con un 9,4%, reflejando una preocupante inactividad laboral.
En el resto del territorio, el Gran Mendoza registró una incorporación de 10.000 nuevos desocupados tras una suba de 1,9 puntos en su tasa, situándose en el 6,7%.
A pesar de la tendencia general alcista, el informe oficial reveló que 14 de los 31 aglomerados relevados lograron mejorar sus estadísticas de desocupación.
Entre los casos más destacados de reducción del desempleo se encuentran Jujuy-Palpalá con una baja de 1,7 puntos, Neuquén-Plottier con 1,6 y el Gran San Luis con 1,4.
Sin embargo, dado que estas mejoras ocurrieron mayoritariamente en ciudades de menor densidad demográfica, no lograron compensar el impacto de la desocupación en los grandes nodos como Córdoba y los principales centros urbanos de Buenos Aires, donde la presión continúa en ascenso.



