El Gobierno Nacional confirmó que pagará sin problema los vencimientos de bonos de julio
En julio Argentina deberá afrontar compromisos por más de 4000 millones de dólares para cancelar los vencimientos de bonos en moneda extranjera y las sospechas de la oposición es que no se podría avanzar con normalidad. Sin embargo, el oficialismo habló y reveló que está todo definido y no habrá mayores inconvenientes.
Hace solo algunos días, en la apertura de la «Argentina Week», el presidente Javier Milei le envió un mensaje al titular del Banco Central, Santiago Bausili, advirtiendo sobre el manejo de reservas positivo. El BCRA compró más de 3200 millones de dólares desde que inició el año, pero no los pudo retener al 100 % debido a otros pagos de deudas, similares a la de los bonos de mitad de año.
Esto también fue un punto de crítica por parte de la oposición, pero el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que las alternativas de financiamiento como la venta de activos del Estado a través de privatizaciones será suficiente. Según el informe de GMA Capital, el Gobierno no volvería a los mercados internacionales y el superávit fiscal cubrirá los intereses.
Para 2027, el panorama será aún más exigente y complejo: los vencimientos de bonos ascienden a casi 10 mil millones de dólares, repartidos entre Globales y Bonares, con pagos previstos en enero y julio. A pesar de las cifras, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que existen diversas fuentes de financiamiento que permitirán cumplir con esos compromisos.
La estrategia oficial combina superávit fiscal, privatizaciones y colocación de bonos en el mercado local, con el objetivo de sostener la confianza de los acreedores. Evidentemente la estrategia oficialista, en cuanto a la comunicación, es buscar la tranquilidad de los bonistas y demostrar que Argentina cumplirá con sus obligaciones sin mayores sobresaltos.
Martín Redrado advirtió sobre la «economía bipolar» y la precarización laboral en Argentina
El economista Martín Redrado afirmó que la Argentina atraviesa una «economía bipolar», con sectores como energía, minería y agro en movimiento, mientras gran parte de la producción permanece «muy fría». Según explicó, no hay señales de crecimiento en el empleo y los trabajadores enfrentan un proceso de «uberización» marcado por la informalidad.
Redrado señaló que en los últimos dos años se perdieron más de 200.000 puestos de trabajo formales y se crearon 170 mil como monotributistas, lo que refleja un deterioro en la calidad del empleo y en la capacidad de compra. Para el ex titular del Banco Central, el consumo, que representa el 65 % de la economía, está debilitado y sin recomposición salarial será difícil lograr un crecimiento sostenido.

