Día del Bailarín en Argentina: por qué se celebra el 28 de febrero y quién fue Jorge Donn
Cada 28 de febrero, Argentina conmemora el Día del Bailarín, una fecha institucionalizada para honrar a los profesionales de la danza en todas sus expresiones y recordar el nacimiento de Jorge Donn, uno de los artistas más influyentes de la historia coreográfica mundial. La efeméride fue establecida oficialmente en agosto de 1994 por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires mediante la ordenanza N.° 47619, reconociendo la trayectoria del intérprete nacido en El Palomar en 1947.
Formado inicialmente en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón bajo la tutela de María Fux, este bailarín alcanzó la consagración internacional tras unirse al Ballet del Siglo XX en Bruselas, invitado por el célebre coreógrafo Maurice Béjart, quien lo convirtió en su intérprete predilecto y creó piezas icónicas especialmente para su lucimiento técnico y dramático.
A lo largo de su carrera, Donn se consolidó como una estrella global al compartir escenarios con leyendas de la talla de Maya Plisetskaya, Natalia Makarova y Ekaterina Maximova, obteniendo distinciones de prestigio como el Dance Magazine Award en 1979. A pesar de que su estética disruptiva y su personalidad extravagante enfrentaron ciertos prejuicios sociales en la Argentina de aquel tiempo, su popularidad masiva en el país se selló en 1982 con el estreno del film «Los unos y los otros» de Claude Lelouch.
En dicha película, su interpretación del Bolero de Ravel se transformó en un hito de la cultura popular, dándole un sentido especial a este festejo de la danza que permitió al público general apreciar la magnitud de su arte. Además de su rol como primer bailarín, Donn ejerció la dirección artística del Ballet del Siglo XX durante doce años y fundó su propia compañía, L’Europa Ballet, en 1988, reafirmando su compromiso con la creación independiente en cada Día del Bailarín.
El legado de este artista de la danza continúa vigente como un símbolo de entrega absoluta, recordado por piezas memorables como Bhakti, Nijinsky y Payaso de Dios, donde demostró una fuerza dramática que, según palabras del propio Béjart, a menudo superaba sus propias coreografías. Jorge Donn realizó su última actuación en Madrid antes de fallecer el 30 de noviembre de 1992 en Lausana, Suiza, a los 45 años de edad, víctima de complicaciones relacionadas con el VIH.
Tras su partida, fue homenajeado con la obra «Ballet por la vida» de su mentor francés, consolidando una influencia que trascendió las fronteras y los estilos. Hoy, la llegada del Día del Bailarín no solo celebra su virtuosismo, sino que funciona como una conmemoración coreográfica que reivindica la figura del bailarín profesional como un pilar fundamental del patrimonio cultural argentino y global.



