A 45 años del debut de Maradona en Boca: el día que el romance más grande del fútbol se hizo oficial
El escenario: una Bombonera que «latía» más que nunca
Después de una negociación maratónica con Argentinos Juniors que mantuvo en vilo al país, Diego llegó a préstamo a un Boca que atravesaba una crisis económica, pero que apostó todo por el mejor jugador del mundo. Aquella tarde ante Talleres de Córdoba, las crónicas de la época relatan que no cabía un alfiler en el estadio. La expectativa por ver al 10 con la franja amarilla en el pecho era tal que miles de personas se quedaron afuera.
El partido: dolor, infiltración y dos goles de penal
Lo que pocos sabían es que Maradona llegó al debut entre algodones. Diego arrastraba una molestia muscular (una distensión en el isquiotibial derecho), pero su deseo de jugar era innegociable. Fue infiltrado en el vestuario para poder saltar al campo de juego.
El resultado fue un contundente 4-1 a favor de Boca. Maradona no decepcionó: marcó dos goles, ambos de penal, a los 20 y 38 minutos del primer tiempo.
El impacto 45 años después: Un legado que no se apaga
A casi medio siglo de aquel hito, la figura de Diego sigue presente en cada rincón de la Brandsen 805. Aquel 22 de febrero de 1981 fue el punto de partida de una relación que trascendió lo deportivo. «Pelusa» jugaría solo un año y medio en esa primera etapa antes de partir al Barcelona, pero el idilio ya era inquebrantable.
Hoy, en las redes sociales y en las inmediaciones del estadio, los hinchas recuerdan aquella tarde como el inicio de la «Era de Dios» en la Ribera. Las imágenes de un Diego joven y con rulos apretados, siguen siendo el fondo de pantalla de miles de fanáticos que, 45 años después, le siguen dando las gracias.
BP

