SUBE: cómo quedó el límite de saldo negativo para viajar desde febrero
El cuadro tarifario del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires y el resto del país inició febrero con un ajuste del 4,8% en los boletos de colectivos y subtes. Esta actualización impactó directamente en el saldo negativo de la tarjeta SUBE, el cual funciona como un respaldo para que los usuarios completen uno o dos trayectos tras agotar su crédito, descontándose luego en la siguiente carga.
Bajo este nuevo esquema de precios, el margen de emergencia para los colectivos de todo el territorio nacional, el subte porteño y el transporte fluvial del Delta se estableció en $1.200. En tanto, para la red ferroviaria del AMBA, que incluye las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y los dos ramales del Belgrano, así como para el Tren del Valle en Neuquén, el límite disponible es de $650, mientras que la línea Urquiza mantiene excepcionalmente un tope de $480 hasta concluir la actualización técnica de sus accesos.
La operatividad del sistema también contempla un techo de carga máxima de $40.000 para el segundo mes de 2026. Los pasajeros tienen la posibilidad de validar sus abonos electrónicos mediante terminales automáticas, el sistema de «Carga a Bordo» en las unidades de colectivos o a través de la aplicación oficial SUBE para dispositivos Android que cuenten con tecnología NFC.
Respecto a los costos por tramo en la Provincia de Buenos Aires, el pasaje de colectivo para quienes poseen esta herramienta de pago nominalizada oscila entre los $688,40 y los $943,81. Por el contrario, aquellos usuarios que no hayan realizado el registro del plástico magnético deben afrontar una tarifa diferencial significativamente más alta, con boletos que parten desde los $1.094,56 y pueden alcanzar los $1.500,66 según la distancia recorrida.
Finalmente, el esquema de precios para los servicios ferroviarios se determina según la sección del trayecto, con valores que van desde los $280 hasta los $450 para usuarios registrados en la SUBE. El sistema realiza el descuento definitivo al finalizar el viaje, cuando el pasajero apoya la tarjeta en el molinete de salida.
Para quienes aún no han registrado su plástico magnético SUBE, los costos del tren se duplican, situándose entre los $560 y los $900, igualando este último valor al pago en efectivo. Por su parte, los beneficiarios de la Tarifa Social mantienen el subsidio estatal, abonando boletos de colectivo entre $309,78 y $424,71, mientras que en los trenes el costo subsidiado se ubica en un rango de $126 a $202,50, garantizando así la movilidad de los sectores más vulnerables frente a los incrementos mensuales.



