Tras el caso Bastián, prohiben camionetas 4×4, UTV y cuatriciclos en médanos de Pinamar
La Justicia bonaerense ordenó el cese inmediato de toda actividad recreativa motorizada en el sector de «La Frontera», en Pinamar, tras un fallo del Juzgado Civil y Comercial N°4 de Dolores. La medida cautelar, dictada por el juez Félix Adrián Ferrán, prohíbe de forma expresa las pruebas de destreza, competencias y maniobras temerarias realizadas con camionetas 4×4, UTV y cuatriciclos, incluso en predios de titularidad privada.
La resolución judicial surge como respuesta a un amparo presentado contra la municipalidad de la ciudad balnearia ante la reiteración de siniestros graves relacionados con el caso Bastián. El fallo se conoce tres semanas después del accidente del niño de 8 años que resultó con múltiples fracturas tras un choque frontal en las dunas y que se convirtió en el punto de inflexión para esta restricción.
El magistrado rechazó el argumento de la Municipalidad de Pinamar, que alegaba la imposibilidad de intervenir en terrenos particulares, y sentenció que el Estado tiene la obligación de ejercer el poder de policía para garantizar la seguridad pública. La prohibición de circular con estos vehículos todoterreno se mantendrá vigente hasta que la comuna asegure condiciones efectivas de control y señalización en la zona de médanos del distrito costero.
Según el documento judicial, la omisión en la regulación constituye un peligro inminente, especialmente para menores de edad, quienes resultan víctimas de incidentes viales vinculados a estas máquinas en espacios de uso masivo durante la temporada estival en Pinamar.
Mientras la prohibición motorizada redefine la dinámica en «La Frontera», la salud de Bastián Jerez sigue siendo el foco de atención. El menor, que viajaba en un UTV cuando colisionó contra una camioneta, permanece internado en Mar del Plata. Tras diez días de estabilidad progresiva, el niño enfrenta este lunes su séptima intervención quirúrgica para tratar las lesiones en el cráneo.
La familia aguarda que su evolución permita un futuro traslado al Hospital Garrahan, mientras la Justicia busca impedir en la ciudad balnearia que se repitan conductas de riesgo que comprometan la vida en las playas bonaerenses.



