El riesgo país quedó por debajo de los 500 puntos y marcó su nivel más bajo en más de siete años
En una jornada de fuerte optimismo para los activos locales, el riesgo país de la Argentina perforó la barrera de los 500 puntos básicos por primera vez desde junio de 2018, consolidando la confianza en los mercados. El indicador que confecciona el JP Morgan retrocedió 19 unidades para situarse en los 494 puntos, impulsado por una escalada sostenida en los bonos soberanos en dólares, tanto Globales como Bonares.
Según una nota de TN, esta mejora en las valuaciones, que se despegaron del comportamiento plano de otros mercados emergentes, responde principalmente a la constante acumulación de reservas por parte del Banco Central, que en lo que va de enero ya supera los 1.000 millones de dólares en compras, fortaleciendo la solvencia del Estado para afrontar sus compromisos de deuda.
El escenario financiero actual ha despertado expectativas sobre un posible retorno del país a los mercados internacionales de crédito, especialmente tras la reciente emisión de deuda de Ecuador con tasas de entre el 8,75% y 9,25%. Según el portal informativo, analistas del sector destacan que la Argentina se encuentra en un proceso de compresión de tasas que podría llevar al riesgo país hacia la zona de los 400 puntos, facilitando futuras operaciones de administración de pasivos y una refinanciación de vencimientos más fluida.
A este clima constructivo se suma un contexto global donde los inversores buscan refugio fuera del dólar, posicionándose en activos reales y monedas de naciones emergentes, un flujo de capitales que beneficia la cotización de los títulos argentinos y reduce el sobreprecio de los bonos.
La euforia del mercado también se trasladó a la renta variable, con acciones de empresas locales operando con alzas de hasta el 8,8% en Wall Street, destacándose los papeles de Cresud, BBVA y Telecom. En la plaza doméstica, el índice S&P Merval avanzó un 4,4% en términos de moneda extranjera, mientras que los dólares financieros mostraron una tendencia a la baja, con el MEP cerrando en $1464,66 y el Contado con Liquidación en $1503,94.
Por su parte, la divisa mayorista finalizó en $1441,30, manteniéndose por debajo del techo establecido por el esquema de bandas cambiarias, en un marco donde los inversores validan la caída de la prima de riesgo y un régimen de menor volatilidad, factor que ayudó a que el riesgo país sostuviera su tendencia bajista hasta el cierre.


