Cinco renuncias en menos de 24 horas sacuden al Gobierno y fuerzan cambios en áreas clave
La estructura del Poder Ejecutivo sufrió una serie de modificaciones profundas tras confirmarse la salida de cinco funcionarios del gobierno en apenas una jornada, lo que obligó a una reconfiguración urgente de sectores estratégicos. El movimiento más reciente fue el de Carlos Casares, quien dejó su cargo como interventor del Enargas tras manifestar que la gestión lo considera «prescindible» de cara a la creación del nuevo Ente Regulador del Gas y de la Electricidad (ENRGE) prevista para marzo.
Esta baja se suma a la de otros empleados del Gobierno como Luis Pierrini en la Secretaría de Transporte, la de Paul Starc en la Unidad de Información Financiera (UIF), y las salidas de Gerardo Boschín y Leonardo Comperatore, quienes presidían Trenes Argentinos Operaciones e Infraestructura, respectivamente.
Según una nota de Infobae, pese a la simultaneidad de las salidas, desde el entorno presidencial se desestimó una crisis de gestión, atribuyendo los cambios en el área de transporte a una decisión de «renovación total» impulsada por el nuevo secretario coordinador de Infraestructura, Carlos Frugoni. En este sector, las vacantes dejadas por los funcionarios fueron cubiertas de inmediato ya que Sebastián Giorgetti, un técnico con tres décadas de trayectoria ferroviaria, asumió la conducción de las operaciones de pasajeros, mientras que el abogado Fabián González tomó las riendas del área de infraestructura.
Por su parte, la UIF quedará bajo la responsabilidad de Ernesto Gaspari, tras la salida de Starc por motivos personales, quien continuará vinculado a la gestión pública en el BICE. Estos empleados públicos de alto rango han sido reemplazados para garantizar la continuidad del servicio.
El proceso de recambio de estos agentes estatales en las empresas ferroviarias cobra especial relevancia dado que el organismo de operaciones de pasajeros es una de las compañías sujetas a privatización o concesión según la normativa vigente. Mientras tanto, la salida de Casares del Enargas dejó al descubierto tensiones en el proceso de unificación de los entes reguladores, ya que el exinterventor señaló su sorpresa por no haber sido convocado al nuevo directorio tras presentarse a concurso público. Aunque el oficialismo sostiene que el Gabinete mantiene su operatividad a pesar de la rotación de funcionarios, esta ola de dimisiones marca un punto de inflexión en la administración de áreas clave de servicios públicos y control financiero.


