La historia de Marcelina Meneses, la mujer que fue asesinada en 2001 y que impulso el Día de las Mujeres Migrantes
El recuerdo de Marcelina Meneses se mantiene vivo en la memoria colectiva de la sociedad como símbolo de lucha contra el racismo, la xenofobia y la misoginia en Argentina. El nombre de esta mujer podría pasar desapercibido para muchas personas, pero lo cierto es que hoy se celebra el Día de las Mujeres Inmigrantes en su honor dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
La mujer boliviana había llegado desde Cochabamba con el objetivo de mejorar su vida y ayudar a su familia de manera económica, por lo que rápidamente consiguió trabajo en un supermercado de Ezpeleta y vivía con su esposo e hijos. Sin embargo, un día como hoy de 2001, Marcelina Meneses tendría la mala fortuna de atravesarse a personas insensibles que ni siquiera se fijaron en que iba con un bebé de 10 meses en brazos.
La joven fue víctima de un ataque racista en un tren que iba hacia Avellaneda que terminó con su muerte y solamente hubo un testigo que pudo relatar los hechos manifestando que comenzó a ser increpada con insultos xenófobos y todo terminó con ella siendo empujada del vagón en movimiento y provocándole la pérdida de su vida. Sorprendentemente, 20 años más tarde, el caso sigue impune.
La investigación estuvo marcada por diversas irregularidades y presiones, pero lo insólito se dio cuando fiscalía descalificó el testimonio del único testigo, Julio César Giménez. La empresa ferroviaria, en tanto, manifestó que todo fue un accidente y al día de hoy la causa está cerrada bajo la carátula de «averiguación de causales de muerte». Por eso, ante el vergonzoso silencio judicial, la mujer es recordada por la sociedad.
La muerte de Marcelina Meneses no fue 100 % en vano, sino que fue el motivo para crear el Centro Integral de la Mujer en Ezpeleta, en la misma casa donde ella vivía. Ahí se acompañan a mujeres migrantes y la directora es Isabel Reina Torres, cuñada de la víctima. A su vez, se dictan talleres, cursos y actividades para fortalecer la integración y brindar herramientas que den batalla contra la discriminación.
Día de la Mujer Migrante, una ínfima justicia en 2012
El legado de su historia trascendió en 2012, cuando la Legislatura porteña sancionó la Ley N° 4409/12 que declaró el 10 de enero como el Día de las Mujeres Migrantes. La fecha se extendió a otras ciudades y hoy existe un proyecto para convertirla en conmemoración nacional.
Además, su nombre inspiró obras culturales, como el poema «Por qué nadie escuchó gritar a Marcelina Meneses» de Carlos Müller, luego musicalizado por Riqui Zarra. Así, la memoria de Marcelina se transformó en un símbolo de resistencia y en un llamado a construir una sociedad más justa e inclusiva.

