La grave denuncia de Jonh, el sobrino de Ricardo Fort, contra Eduardo: «Me cerró las puertas»
John fue claro al descartar que su reclamo tenga que ver con dinero. “No estoy pidiendo un peso”, insistió, y explicó que su intención siempre fue aportar desde su formación y experiencia. Vivió once años en Miami, es MBA y asegura contar con contactos internacionales para potenciar la firma. “Volví porque iba a tener un sobrino y no me lo quería perder. Tenía ilusión de sumar”, dijo, en referencia a un regreso marcado por expectativas que no se cumplieron.
John Fort y la interna familiar
Según su relato, el quiebre no fue inmediato. “Yo me llevaba espectacularmente bien, pero en algún momento él hizo un clic y empezaron los malos tratos”, afirmó sobre Eduardo. En ese contexto, describió un clima laboral tenso dentro de la compañía, con empleados atravesados por la incertidumbre. “Hay codicia, ambición y celos. La situación es estresante
Las tensiones también se reflejaron en los mensajes públicos de otros integrantes de la familia. Marta Fort habló en redes de un año “intenso y explosivo” y negó cualquier tipo de manipulación. John, por su parte, lamentó que el conflicto haya alcanzado a Felipe Fort y aseguró que los chicos “quieren evitar el quilombo”, aun cuando el vínculo familiar se resiente.
John Fort y el legado que quiere defender
Para John, la discusión de fondo es el futuro de la empresa. Considera que la firma se achicó tras la muerte de su abuelo y que hoy no aprovecha su potencial exportador. “Hay mucho para salir al mundo con lo que ya tenemos”, sostuvo en A la tarde, y aclaró que su interés nunca fue ocupar un cargo en el directorio, sino trabajar en áreas donde pudiera aportar valor real, como la comercialización y la apertura de mercados externos.
“No es un tema de plata, es de ego”, repitió, convencido de que el legado Fort merece una mirada a largo plazo. En ese punto, su denuncia se vuelve también un llamado: a repensar la empresa como un proyecto colectivo y no como un territorio de disputa. Porque, como él mismo sintetizó, cuando las guerras se heredan, el costo no siempre se mide en números, sino en vínculos que se rompen.

