CGT, entre la movilización y la presión política para bloquear la reforma laboral
La central obrera CGT reunió este mediodía a su Consejo Directivo para definir su plan de acción. El objetivo es frenar la sanción de la reforma laboral de Javier Milei en el Congreso, para lo cual debate entre lanzar una movilización de protesta y reforzar la estrategia de presión política sobre los legisladores.
La central sindical mantiene un rechazo total a los cambios, pese a que el Gobierno accedió a moderar el proyecto final al no tocar las cuotas sindicales y aceptar que los gremios con personería jurídica firmen convenios por empresa. Los cotitulares Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo presentaron un informe sobre las negociaciones previas.
El debate se centró en la estrategia de bloqueo, revelando diferencias significativas: mientras que los sectores más duros impulsan una gran movilización ante el Congreso el día del tratamiento, considerándola una demostración de fuerza indispensable, los dirigentes dialoguistas prefieren concentrarse en el lobby político, intensificando las presiones sobre gobernadores y legisladores.
Este bloque sindical cree que será difícil lograr una marcha multitudinaria debido a la temporada. Una tercera postura intermedia propone un combo de asambleas, movilizaciones puntuales y un fuerte lobby. La Central Obrera (CGT) debe emitir una postura unificada pronto.
En medio de este contexto, la mesa chica de la CGT ya coordinó su estrategia de presión con la oposición, reuniéndose con el interbloque kirchnerista del Senado, encabezado por José Mayans. El objetivo de este encuentro fue cerrar filas para bloquear la reforma y monitorear la posibilidad de que el oficialismo avance con un trámite express. Los sindicalistas también compartieron el temor por la sugestiva demora en publicar el proyecto de ley y enviarlo formalmente al Senado.
El rechazo sindical se mantiene en su totalidad porque, como advirtió el cotitular Cristian Jerónimo, el proyecto de Milei “sólo plantea una quita de derechos”. La posición más firme ya fue expresada por los gremios de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), liderada por Juan Carlos Schmid, quienes esperan la decisión de la Confederación General del Trabajo (CGT), pero definieron una “fuerte postura en contra” de la reforma.
Por su parte, el titular de la CATT sostuvo que la ley es una “brutalidad”. En consecuencia, la decisión final de este jueves definirá si el conflicto se judicializa, se limita al Congreso o si la CGT traslada la disputa por la reforma laboral directamente a la calle.


