Mar Chiquita le dijo «No» a Griselda Siciliani y Luciano Castro: el Concejo Deliberante prohibió que construyan su casa
El conflicto escaló cuando el Concejo Deliberante de Mar Chiquita negó la autorización para edificar, dejando el proyecto en pausa indefinida. La noticia generó desconcierto, ansiedad y declaraciones cruzadas, especialmente cuando trascendieron los detalles del proceso burocrático que atravesaron. Entre idas y vueltas, Griselda Siciliani y Luciano Castro descubrieron que la legislación que habían seguido desde un inicio había sido derogada, dejando su plan fuera de los parámetros permitidos.
Los cambios en el plan de Griselda Siciliani y Luciano Castro
El periodista Luis Bremer fue quien dio a conocer públicamente la secuencia que llevó al freno total de la casa de Griselda Siciliani y Luciano Castro. En Desayuno Americano, relató: “Me dijo que habló con la arquitecta. Primero le dicen que sí, después que no: ‘La normativa cambió el año pasado y usted no puede construir en médanos, y menos 6 metros de altura’”. Según Bremer, la arquitecta incluso intentó defender la viabilidad del proyecto presentando ejemplos de construcciones similares aprobadas en la zona. Pero todo volvió a complicarse cuando, después de su presentación, “salió una nueva resolución que involucra a otro ente”.
La pareja argumentó que había trabajado durante meses siguiendo los requisitos que les impartía la Dirección de Obras Privadas, con quienes habían mantenido contacto constante. El cambio de ordenanza los sorprendió en medio del proceso y dejó la presentación original en un vacío legal. Con el nuevo marco normativo, ya no podían sostener la excepción solicitada, especialmente por la altura prevista para la vivienda.
La decisión que frenó la obra de Griselda Siciliani y Luciano Castro
Según explicó el cronista local Adrián Prestipino, el eje del conflicto estuvo en la altura máxima permitida para construir. “Aquí se puede construir en esta zona puntualmente, según esta ordenanza que no está más vigente, hasta cinco metros de altura. Y ellos pretendían 6,80 metros”, detalló. Ese desfasaje fue determinante, ya que el proyecto solo era viable con una excepción que ya no podía concederse. El cambio de normativa había dejado sin efecto la posibilidad de avanzar con el nuevo hogar de Griselda Siciliani y Luciano Castro.
Finalmente, el Concejo Deliberante resolvió negar definitivamente el permiso. Bremer lo resumió con claridad al afirmar que fue “la peor noticia para Luciano Castro y Griselda Siciliani, porque el concejo deliberante de Mar Chiquita dispuso… que se le negaba la posibilidad de construcción de una vivienda sustentable que ellos tenían previsto hacer”. Así, mientras los médanos permanecen intactos frente al mar, la casa que Griselda Siciliani y Luciano Castro imaginaban sigue siendo, por ahora, un proyecto detenido por completo.


